Los programas inteligentes, como el word, a veces escriben antes de que los dedos aprieten la tecla. Cuando faltan sólo 15 días para decidir, la computadora -ya acostumbrada a ciertas palabras- en el momento de escribir Presiden... completa la palabra y pone: Presidenta. Así parece que está formateado el cerebro de los políticos, que dan por hechas cuestiones que aún no ocurrieron.

Hay un convencimiento de que se está viviendo algo que aún no ha ocurrido. Y lo curioso es que se sienten más cómodos con la realidad virtual que con el presente.

De la misma forma en que los mismos competidores trabajan como si Cristina ya hubiera sido reelecta antes de la votación, el gobernador de la provincia y muchos políticos piensan y actúan como si estuvieran en 2015, y no en 2011. No se trata de la mirada estratégica del estadista, sino de la ambiciosa y desesperada decisión de aferrarse al poder.

Así en Tucson se instaló la "necesidad" de reformar la Constitución. El único justificativo que salía de la cabeza del poder era la propia debilidad y las debilidades del líder: "cuando falten dos años para terminar el mandato, todos empieza a mirar y a seguir al sucesor y se pierde el poder". No es un razonamiento de ahora, pero fue lo que se expuso para poner en marcha la maquinaria reformista.

El gobernador no es el único que necesita cambiar algunas palabras de la Constitución para que no se le termine la carrera política; ya que son casi 300 los dirigentes que se verían complicados si se quedan sin reelección definitiva. Por eso, en la Legislatura provincial ya estaba previsto que antes de las vacaciones se aprobara una ley declarando la necesidad de reformar la Carta Magna.

Hasta este viernes. José Alperovich le puso coto a los dimes y diretes y mandó a guardar en un cajón la reforma. Como casi todas las decisiones que suele tomar, Alperovich lo decidió solo y sorprendió a más de un "sijosesista".

En los pasillos de Casa de Gobierno los "sijosesistas" daban las versiones más disímiles y dejaron al desnudo diferentes interpretaciones sobre el cómo y el porqué Alperovich pateó la eterna re-re.

1) "El jueves nos reunió a un grupo y nos dijo: ?muchachos paramos el tema de la reforma de la Constitución. Voy a mantener reuniones con empresarios y embajadores. Por ahora ese es mi propósito y no se habla más de la reforma?. Todos quedaron fríos porque la mayoría tenía entendido que en la primera sesión de la nueva Cámara debía plantearse la necesidad de la reforma". Este "sijosesista" de alto rango en la Casa de Gobierno, no sale del asombro y cree que es cuestión de tiempo y que pronto cambiará de opinión. Piensa que esto es por ahora.

2) "Se debe haber equivocado. Seguramente el lunes, ya más tranquilo, va a aclarar al tema. Esta es una decisión política tomada y está en marcha. Acordate. El lunes lo aclara". Este "sijosesista" legislativo quedó tan impactado que hasta se olvidó del feriado de mañana.

3) "Mirá, le entregaron las encuestas y dicen que no puede ser que se perpetúe la familia en el poder. Eso lo hizo dar marcha atrás. No fue una decisión fácil. Pero el ya la tomó", explicó un "sijosesista" con entrada libre al despacho del gobernador.

4) "El recibió las encuestas y le dijeron que la reforma de la Constitución no es igual a las primarias ni a las generales ni a las presidenciales. La gente es como si le hubiera mandado un mensaje de que no aceptaba una reforma. Nadie conoce bien el resultado. Todos sabemos que Hugo Haime (el encuestador alperovichista) estaba trabajando en el tema y que estuvo conversando con él sobre el eso", contó un "sijosesista" desilusionado con la suspensión de la reforma.

La reelección indefinida no es un invento de los tucumanos. Varios distritos del país la consideran una meta a la que hay que llegar; inclusive, algunos ultra K que auguran la perpetuación de Cristina en la Casa Rosada. Esta es una de las suposiciones que mejor caen y hacen conformar al entorno del titular del Poder Ejecutivo. Si en algún momento los vientos nacionales promueven la reelección no va a ser muy complicado para los tucumanos ponerla en marcha; en tanto, quedó desactivada.

Los otros, los mismos
Mientras los oficialistas no pueden salir de su perplejidad por el anuncio del gobernador, que desarticuló hasta sus propias teorías de conservar el poder, el radicalismo hace esfuerzos por mostrarse como una fuerza unida y antialperovichista. El candidato a diputado nacional Luis Sacca se ha convertido en la prenda de unidad del centenario partido. Su figura aún no ha logrado echar las raíces necesarias y por lo tanto le queda grande esa responsabilidad; especialmente para ya históricos inquilinos de la casa de Catamarca al 800. Esas turbulencias de las aguas subterráneas son las que impiden navegar pacíficamente en estos comicios.

La campaña se dirigió concretamente a atacar el alperovichismo como una necesidad de sacarse de encima una pesada mochila. No aparecen las propuestas ni los compromisos a futuro. Es comprensible porque el gobernador se ha metido en cuanta interna y en cuanto partido pudo. Inclusive el domingo pasado hizo que el Frente para la Victoria trabajara para un radical devenido alperovichista como Ramón Graneros en lugar de hacerlo por Oscar Godoy, que es peronista. Pero, además, el trabajo se complica porque el nuevo líder radical es una de las figuras centrales de la nueva administración de la Universidad de Tucumán que maneja Juan Cerisola. Y es precisamente este rector el que siempre recibió la bendición de Alperovich en momentos electorales y de los otros. Los une -entre otras cosas- la vista gorda sobre cuestiones referidas a Canal 10. A Sacca le hubiera ayudado tomar distancia de la UNT cuando decidió postularse para obtener una banca en la Cámara Baja de la Nación.

Todas estas preocupaciones radicales alivian a los socialistas que postulan a Rodolfo Succar y que se envalentonan cuando ven que Hermes Binner puede tomar distancia de Ricardo Alfonsín en las encuestas y se separa de los números arrojados en las primarias. Sin embargo, para ellos todo esto trae alivio cuando se imagina 2015, no cuando se piensa en que la hora del voto es en 15 días.

Lluvioso
La semana se despide gris, entre lluvias y lágrimas. En el mundo los fans de Steven Paul Jobs todavía andan pegando mensajes en las casas de Apple para rendir homenaje a una persona que no se dejó entrampar con las travesuras ni con las mezquindades humanas; simplemente se preocupó por trabajar para entregar cosas atractivas y útiles. Ayer, los tucumanos le dijeron adiós a un prolífico escritor como Eduardo Rosenzvaig, que se cansó de contar cosas en sus libros. Habrá quienes lo recuerden con aplausos y quienes no; pero dejó también creaciones, el amor a la poesía, la historia, la crítica, la denuncia y estudios útiles para reflexionar, para pensar y para revisar.

"Este es uno de mis mantras: tener un foco y buscar lo simple. Lo simple puede ser más duro que lo complejo: para conseguirlo es un trabajo duro que implica pensar con claridad. Pero vale la pena; una vez que lo lograste puedes mover montañas", se animó a decir Jobs.

"Soy lector impenitente de poesía porque sin ella el hombre no cuenta las estrellas. La poesía reúne la vida de todas las vidas, y todo el dolor para transformarlo en alegrías secretas", soltó Rosenzvaig no hace muchos días atrás.