Susana Trimarco, madre de María de los Ángeles Verón, está en el sur del país, junto a unos familiares, buscando algo de calma tras varias semanas de tensión. Allí recibió la novedad de que en Córdoba terminaron las excavaciones en dos prostíbulos, y se descartó por ahora que "Marita" haya sido asesinada en uno de esos locales, tal como indicaba una versión.

Así, Trimarco quedó algo más tranquila, explicó el abogado José D'Antona, sobre todo porque se puso en evidencia cómo eran tratadas las mujeres en las dos whiskerías del paraje "691" de Piquillín. "Los dueños de estos locales, hoy, están siendo investigados por otros delitos; la lucha de Susana, otra vez, tuvo sus frutos", destacó el letrado, desde Córdoba, en diálogo telefónico con LA GACETA.

Por otra parte, ayer quedó confirmado que la fiscala Eve Flores, que investiga los supuestos crímenes en los prostíbulos, le remitió a la Justicia Federal copias de todas las evidencias que incorporó a la causa, y que podrían ser indicio de trata de personas.

Ahora, el fiscal federal Nº 2 de Córdoba, Gustavo Vidal Lascano, tendrá más elementos, en el marco de la causa iniciada por la denuncia que realizó Trimarco la semana pasada.

Las excavaciones en busca de "Marita", que comenzaron el 27 de septiembre y que concluyeron el último jueves, fueron consecuencia del relato aportado hace tres meses por una mujer oriunda de Santiago del Estero.

La testigo dijo que, en 2008, su nuera fue explotada en uno de los prostíbulos de Piquillín, y que allí se contaba la historia de "La tucumanita", una joven que había sido asesinada cuando intentaba huir para volver a su casa. El homicida, según esta versión, calcinó los restos de la víctima y los enterró en algún lugar de la whiskería.

La prostituta que ventiló este relato falleció, producto de una enfermedad terminal, pero su suegra realizó la denuncia, que llegó a oídos de Trimarco. Así, la fiscal Flores inició la pesquisa en los locales señalados.

Los investigadores, a cargo de la comisaria Claudia Flores y el sargento José Moreno, recibieron varios datos; incluso, hubo testigos que mencionaron la posibilidad de que no sólo "Marita", sino también otras dos mujeres, hubieran sido asesinadas en ese desolado paraje.

El operativo de búsqueda generó sorpresa en Córdoba, pues implicó tareas con un georradar (un aparato que permite detectar anomalías hasta 2,5 metros bajo tierra); perros adiestrados para hallar huesos humanos; el uso de dos palas mecánicas; y otros recursos.

Sin embargo, no se encontró nada en ninguna de las propiedades que haga pensar que allí se produjo un crimen.

De todas formas, la fiscal Flores ordenó que las whiskerías continúen con vigilancia policial, ya que esta semana llegarían desde Buenos Aires los últimos datos que arrojará el georradar. Además, la investigadora sigue tomando testimonios, a la espera que alguien dé precisiones sobre dónde están enterrados los cuerpos y cómo fueron perpetrados los crímenes.