Cuando el editor me ordenó escribir este Tema Libre, me tomó desprevenido y faltaban sólo 50 minutos para el cierre. El apuro nos obliga a simplificar y decidí que había que hacer "la fácil" y eso implicaba referirme al cáncer que apagó la computadora más genial.
"Lo fácil" se hizo difícil, exactamente lo contrario del legado de Steve Jobs, quien tuvo la habilidad de hacer que el adulto y el niño se unieran en el presente para manejar una máquina sólo con el dedo índice. Un loco que dejó la universidad y lo echaron de su propia empresa cambió todos los paradigmas vigentes en la informática y los puso a mano.
Pero no sólo simplificó la complejidad informática; también le dio sencillez a su vida, a su muerte, al tiempo. Vale la pena repasar más de una vez el video de su discurso en Stanford. Enseña a valorar cada uno de los hechos que uno realiza y después nos invita a confiar que esos puntos luego se unirán en el futuro para hacer lo que se soñó. "Los puntos se unirán y te darán confianza", enseña. "La muerte es una invención de la vida. Si hoy fuera el último día, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy? Si la respuesta es no, hay que cambiar cuánto antes". "Manténganse hambrientos, manténganse locos", es el consejo del final de su discurso. Tan claro y tan simple y uno sigue complicándose cuando el editor nos pide una nota...