BUENOS AIRES.- El juez federal de San Martín Juan Manuel Yalj reconoció ayer que hubo "errores" en las investigaciones a cargo de la Policía Federal en la causa por la quema de vagones del TBA, pero advirtió que tiene "bastante" probado que "hay un apriete salvaje del sindicalismo de (Rubén) Sobrero que llega al sabotaje"

"Por supuesto yo preferiría hacer las cosas mejor pero vengo dando la cara como hay que darla. Y si los investigadores cometen un error es el Juzgado el que debe asumir responsabilidades. Mi error tal vez es no haberlo visto cuando debería haberlo visto", subrayó el magistrado luego de dictar la excarcelación del delegado ferroviario.

Al respecto, Yalj agregó que ayer declaró "la persona que hizo la inteligencia" y que identificó a Leonardo Portorreal como el hombre apodado "Leo" que le ofreció plata a un testigo para quemar trenes, y reconoció que su testimonio "no fue lo feliz que hubiera querido". "Las tareas para identificar a 'Leo' no fueron felices, pero la hipótesis que tengo en cuanto a que hay una apriete salvaje del sindicalismo de Sobrero, que llega al sabotaje, lo tenemos bastante probado. Posiblemente si seguimos avanzando en esta lÍnea lo van a ver con fundamento", indicó.

"Plagada de dudas"

El fiscal federal Jorge Sica dictaminó ayer a favor de la libertad del sindicalista y de otros tres detenidos, por la "endeblez probatoria que existe en la causa".

En tanto, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) condenó la detención del delegado gremial ferroviario, también por entender que ese procedimiento fue realizado en forma "irregular y en el contexto de una investigación plagada de dudas".

"Las únicas pruebas aportadas a la causa surgen del testimonio brindado por uno de los presuntos autores materiales del incendio de los vagones de TBA, que tuvo lugar el pasado 2 de mayo", advirtió el CELS. (NA-DyN)