BUENOS AIRES.- La Argentina tiene "un grave problema" vinculado al antisemitismo impregnado en una parte de la sociedad, cuya acción discriminatoria no logra ser erradicada a raíz de la persistencia de "condiciones políticas y económicas" que imperan en el país.

Así lo advirtieron ayer dirigentes de la comunidad judía enrolados en la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y especialistas que presentaron los resultados de una encuesta nacional sobre la problemática, contenidos en el "Informe sobre antisemitismo en la Argentina 2010". En el informe consta que les reprochan por el escaso interés en ayudar a los necesitados; el 52% de los consultados considera que los judíos son "más leales a Israel que a la Argentina", el 82% les reprocha su interés "por ganar dinero" y el 61% piensa que "hablan demasiado del Holocausto (judío)". El sondeo, realizado por el Instituto Gino Germani (UBA) sobre 1.510 casos en todo el país, también reveló que el 30% de la población prefiere no vivir en barrios con grandes concentraciones de habitantes de origen judío o boliviano.

Una fuerte polémica generó en la red social "Facebook" la encuesta.

En el muro del director de la Agencia Judía de Noticias, Daniel Berliner, se sumaron varias personas al debate con comentarios tan polémicos como los datos de la encuesta. Una de las participantes posteó que "no se necesitan encuestas para saber que Argentina es un país antisemita desde siempre", mientras que otra mujer contó que tuvo que dejar la Argentina porque era víctima de discriminación.

Palestina e Irán

La presentación del informe fue presenciada por funcionarios del Inadi (Instituto Nacional contra la Discriminación) y del Ministerio de Educación, en un contexto que no mereció críticas para el Gobierno, pero que denotó el malestar de la comunidad judía por recientes decisiones oficiales de política exterior.

Dos medidas hicieron ruido en las organizaciones judías argentinas: el apoyo al reconocimiento de Palestina ante la ONU, y especialmente la apertura del diálogo con Irán para tratar de avanzar en la investigación de los atentados contra la AMIA y la Embajada israelí.

El presidente de la DAIA, Aldo Donzis, aclaró que la presentación del informe no tuvo un fin político, porque el antisemitismo "no es algo que le ocurra a un gobierno, sino a todos nosotros como argentinos". A su vez, el juez federal Daniel Rafecas, quien redactó el prólogo del informe, sostuvo que "en la última década se dio en la Argentina una política marcada de lucha contra la discriminación", aunque reconoció que persiste en una parte de la sociedad "la negación del otro como persona". (NA)