La necesidad de pensar en una actividad productora de azúcar y alcohol que no se circunscriba sólo a países sino a la región y la idea de establecer un vínculo comercial entre empresarios de Brasil y de Argentina, fueron los objetivos del encuentro que mantuvieron ayer en Tucumán empresarios de ambos países, así como de Bolivia y Uruguay. La ronda "Oportunidades de negocios: tecnología para la agroindustria productora y procesadora de la caña de azúcar", que se lleva a cabo hasta hoy en el Hotel Catalinas Park, convocó a 35 industriales más importantes de la metalurgia brasileña orientada a la provisión de ingenios, y a más de un centenar de empresarios azucareros de Argentina, Bolivia y Uruguay. El encuentro organizado por APLA (Arreglo Productivo Local de Alcohol), en asociación con la Agencia de Promoción de Exportaciones e Inversiones de Brasil (APEX). La ceremonia de apertura fue encabezada por el rector de la Universidad San Pablo T, Juan Pablo Lichtmacher. Participaron JoséAntonio de Godoy, del APLA; Julio Colombres, titular del CART; Juan Luis Fernández, director ejecutivo del IDEP, y Fernando Nebbia, presidente del Centro Azucarero Argentino (CAA).
"Señores brasileños, la industria azucarera argentina tiene la necesidad de incrementar y mejorar su producción. Si ustedes tienen la respuesta podemos garantizar el éxito de esta reunión", dijo Nebbia en su discurso. Posteriormente, comenzaron los encuentros entre empresarios argentinos y sus pares brasileños.
"La meta es promover la industria y los cambios de experiencia entre Brasil y Argentina. El objetivo es la integración de la industria azucarera de Argentina con la de Brasil", dijo a LA GACETA Flávio Castelar, gerente de APLA. "Está cambiando la cuestión del temor con Brasil y Argentina, porque la idea es que el mercado es mundial", remarcó.
El empresario Plinio Giusti, de General Chains do Brasil, admitió que la diferencia del tipo de cambio entre ese país y la Argentina dificulta la situación de los exportadores brasileños. El impacto se reduce negociando, hablando técnicamente, discutiendo otras formas de pago, y eso se consigue conociendo el cliente", expresó. Por su parte, César Kuramoto, de Civemasa Implementos Agrícolas, admitió que hay una amplia diferencia cultural entre las partes cañeras argentina y brasileña, en especial en materia de avances tecnológicos. Jaime Finguerut, del Centro de Tecnología Cañera de Brasil, sostuvo que el desarrollo del plan proalcohol en el país vecino permitió grandes avances en materia de desarrollos tecnológicos.
"Señores brasileños, la industria azucarera argentina tiene la necesidad de incrementar y mejorar su producción. Si ustedes tienen la respuesta podemos garantizar el éxito de esta reunión", dijo Nebbia en su discurso. Posteriormente, comenzaron los encuentros entre empresarios argentinos y sus pares brasileños.
"La meta es promover la industria y los cambios de experiencia entre Brasil y Argentina. El objetivo es la integración de la industria azucarera de Argentina con la de Brasil", dijo a LA GACETA Flávio Castelar, gerente de APLA. "Está cambiando la cuestión del temor con Brasil y Argentina, porque la idea es que el mercado es mundial", remarcó.
El empresario Plinio Giusti, de General Chains do Brasil, admitió que la diferencia del tipo de cambio entre ese país y la Argentina dificulta la situación de los exportadores brasileños. El impacto se reduce negociando, hablando técnicamente, discutiendo otras formas de pago, y eso se consigue conociendo el cliente", expresó. Por su parte, César Kuramoto, de Civemasa Implementos Agrícolas, admitió que hay una amplia diferencia cultural entre las partes cañeras argentina y brasileña, en especial en materia de avances tecnológicos. Jaime Finguerut, del Centro de Tecnología Cañera de Brasil, sostuvo que el desarrollo del plan proalcohol en el país vecino permitió grandes avances en materia de desarrollos tecnológicos.