MADRID.- El terrorista Osama Bin Laden pasará a la historia como el "enemigo público número uno" de los Estados Unidos, después de ser sindicado como el cerebro detrás de los atentados del 11 de setiembre de 2001. Pero antes de convertirse en líder de la organización Al Qaeda fue un simple empleado de la aerolínea española Iberia.
Así lo comentó el periodista económico español, Mariano Guindal, en su libro "El declive de los dioses", que repasa los secretos de la transición económica española después del franquismo, en una entrevista que reproduce el sitio ABC.es.
Durante el mandato de Manuel Prado al frente de Iberia, entre años 1976 y 1978, la aerolínea decidió abrir ruta entre Madrid y Riad y, poco después, se instaló una oficina en la capital saudí. Siguiendo la costumbre del país, se nombró a un miembro de una familia importante en las sede central. Y le tocó a Osama.
"Se eligió a un joven muy religioso y estricto con las leyes del Corán, de una familia muy rica, como director general de ventas, que pasó a ser empleado de Iberia y cuyo nombre era Osama Bin Laden", relató un empleado de la oficina comercial en Arabia Saudita, de cuy afirmación fue publicada en el libro de Guindal.
Bin Laden apenas aparecía por la oficina y que no se metía en nada. Según la obra , una de las pocas veces que intervino fue para exigir que la empresa española pagase el Zankat, un beneficio del 2,5% que deben abonar todas las empresas a sus empleados y que tiene origen en el Corán. (Especial)