CONCEPCIÓN.- Los habitantes de Alto Verde se mantienen en vilo desde el 28 de agosto. Esa noche, la de las elecciones provinciales, ardieron las urnas y este hecho marcó el inicio de la paralización de la comuna, que duraría casi un mes. Hoy, luego de la anulación de los comicios por decisión de la Junta Electoral Provincial (JEP) y a un día de las nuevas elecciones, la situación sigue siendo tensa.

Hasta hace una semana, el comisionado rural actual, Humberto Vides (Frente para la Victoria), no podía ingresar al edificio comunal por la protesta de un grupo de vecinos que lo acusaba de haber cometido presuntas irregularidades durante el acto electoral. Los trabajadores de la comuna tampoco podían ocupar sus puestos. Por eso, los vecinos de la localidad del departamento Chicligasta esperan que el desarrollo de los nuevos comicios lleve tranquilidad a la zona.

Postergación

Los lugareños tendrán que volver a elegir mañana gobernador, comisionado rural y legisladores. En general, las voces coinciden en reclamar mayor transparencia en las elecciones.

"Queremos volver a la normalidad en la ciudad, no estamos acostumbrados a estos líos que no hacen más que seguir postergando a nuestro pueblo. Queremos paz y progreso, pero con la certeza de tener un representante elegido claramente, sin ningún tipo de trampas", afirmó el vecino Manuel Tártalo.

Manuel Albornoz fue claro al advertir que si la gente se manifestó es porque está cansada de seguir "postrada". "No tenemos cloacas, alumbrado público o un servicio de agua potable adecuado ¡Ni hablar de pavimento! Si encima de esto, te quitan la posibilidad de tener una elección transparente y normal, la bronca aumenta mucho", se explayó el lugareño.

Por su parte, Omar Acosta insistió en defender la necesidad de que la gente "respete la voluntad popular volcada en las urnas", para que el pueblo recupere su tranquilidad habitual. "No es cuestión de que un grupo de disconformes pisotee la decisión de la mayoría. Por eso la seguridad va a ser vital en esta oportunidad", advirtió.

¿Se repetirán los incidentes si gana Vides? Esa es la pregunta sin respuesta que se instaló en el pueblo, dado que los habitantes aseveran que ese era el resultado que enervó a los grupos disidentes. Existe el temor de que se sucedan inconvenientes por la tensión interna en el oficialismo. De ahí el despliegue de seguridad que comenzó a observarse en el lugar y que se incrementará mañana, cuando se abra la votación. Según autoridades policiales, no sólo se desplegarán cientos de agentes de la Policía provincial y de Gendarmería, sino que además las mesas estarán valladas. Las autoridades de mesa, según se informó, serán empleados de la JEP.

En Alto Verde se volverá a votar en 11 mesas, distribuidas en dos escuelas de la zona. Más de 3.700 sufragantes están habilitados para emitir su decisión y esperan que esta vez, sea de manera definitiva. (C)