Julio César Rivera funda su defensa de una reforma total del Código Civil en que los cambios parciales debilitaron la armonía del texto. El doctor en Jurisprudencia (Universidad de El Salvador) considera que esta pérdida de simetría dificulta la interpretación de la normativa. A raíz de ello, a su criterio se produjo un alejamiento de la ley, por parte de los letrados. "Hubo una suerte de vuelco hacia la jurisprudencia: a veces los abogados prefieren conocer los fallos antes que la ley", puntualizó.

El profesor titular de la cátedra de Derecho Civil de la Universidad de Buenos Aires calificó de vetusto el texto creado por Dalmacio Vélez Sársfield, sancionado en 1871. "La reforma es importante porque nuestro código es del Siglo XIX; por lo tanto, en algunas materias quedó anacrónico. En los últimos años, se sancionaron, entre otras, las leyes de salud mental; de niñas, niños y adolescentes; de mayoría de edad, y de matrimonio igualitario. Que esas reformas se incorporen a un cuerpo orgánico facilitará la interpretación y la aplicación de estos nuevos criterios", puntualizó.

Además, indicó que el Código Civil debe modificarse para acompañar la reforma constitucional de 1994: "hay todo un bloque de convenciones internacionales que fueron incorporadas a la Carta Magna; el código debe ajustarse a estas".