España arde en los fuegos de la crisis económica mundial. Decenas de miles de "indignados" colmaron las plazas del país, por lo que están viviendo. Según el renombrado jurista español Eugenio Llamas Pombo, cuando mengüe el cimbronazo, las consecuencias se sentirán en los tribunales. "Lo que está ocurriendo en la economía tendrá reflejo inmediato en las instituciones de derecho privado; incluso, ya lo está teniendo", aseveró.

El doctor en Derecho -y profesor- de la Universidad de Salamanca (España) enumeró medidas que se están tomando en ese país, junto al desarrollo de la crisis, para reducir los efectos de esta sobre el ciudadano: "hoy se está replanteando la fórmula de la responsabilidad hipotecaria; se plantearon reformas en todo lo relativo a morosidad, de pago de intereses; se están planteando muchos problemas en materia de protección del contratante débil y de los consumidores. Esto ya está teniendo un impacto sobre la legislación civil".

No obstante el impacto sobre la normativa que regula las cuestiones civiles, el letrado -que el miércoles sumó una nueva distinción a su copioso curriculum, cuando la Universidad de San Pablo-T le confirió el título de doctor Honoris Causa- no es partidario de una reforma total en su país (no se refirió al debate sobre este tema en la Argentina). "No es momento de una reforma total. Hace falta un caldo de cultivo especial para hacer un Código Civil. El ambiente jurídico que existía en España cuando se creó el código no es el de hoy", dijo. Pero aclaró que aprueba las reformas parciales: "ya se vienen haciendo; de hecho, en mi país ya se modificó la mitad del código".

De hecho, Llamas Pombo admitió que aunque la Unión Europea ya había implementado normas de protección al usuario, al contratante débil y al consumidor, la debacle develó falencias en esta legislación, que deberán solucionarse a partir de un futuro cercano: "la crisis económica desnudó fallas de esa legislación; sobre todo, en lo que respecta a relaciones con los bancos. Por ejemplo, la persona que no puede pagar su cuota hipotecaria durante dos o tres meses quiere liberarse de la hipoteca, aun entregando su casa. Pero tal como está la legislación actual en España, pierde su casa y sigue debiendo al banco; es una de las reivindicaciones de los 'indignados'".