Con sólo dos votos en contra, la Legislatura aprobó una ley que autoriza a la Caja Popular a firmar convenios de publicidad con Atlético y San Martín por $ 2,9 millones.

El monto será pagadero en 10 cuotas mensuales consecutivas. En la iniciativa no se especifica qué importe será para cada club, decisión que está en manos de la Caja Popular.

El peronista Oscar Godoy pidió expresamente a sus pares que aprueben esta ley. "Ambos clubes están en una situación muy delicada", aseveró el también presidente de la Liga Tucumana de Fútbol.

Los opositores Esteban Jerez (bloque Alberdi) y Osvaldo Cirnigliaro (Partido Laborista), en cambio, cuestionaron con dureza la iniciativa.

"A estos dos clubes ya se les han otorgado sumas de dinero para que produjeran ampliaciones de instalaciones. Al día de hoy no se han hecho las obras comprometidas y no se sabe qué pasado con esos fondos públicos", dijo Jerez.

También apuntó que la iniciativa discrimina al resto de los clubes de fútbol de la provincia, que tendrían el mismo derecho a recibir una ayuda financiera de parte del Estado.

Cirnigliaro fue más aún duro: "los dirigentes de estos clubes no han hecho las obras que ya se habían comprometido a realizar y, para colmo, han llevado a los dos equipos al descenso. ¿Dónde ha quedado la plata que han recibido?". Cirnigliaro, que ha sido dirigente de Atlético, señaló, además, que los clubes han quintuplicado los ingresos por los derechos de televisación.

"Así como en la política ya no es tiempo de los (Fernando) Riera, en los clubes ya no es el tiempo de los (Mariano) Cangemi ni de los (Natalio) Mirkin. Estos dirigentes ponían dinero de su propio bolsillo por amor al club. Hoy, ¿para qué vamos a darles plata a estos clubes? ¿Para qué tirarles manzanas a los chanchos?", cuestionó el opositor.

Ricardo Bussi, por su parte, tildó de mafiosos, embusteros y corruptos a algunos dirigentes deportivos a los que no quiso identificar. Sin embargo, votó a favor de la ley, al igual que el radicalismo y el oficialismo en pleno.