LA PAZ.- El presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió perdón a los indígenas amazónicos por la brutal represión policial del domingo contra su marcha en rechazo a un proyecto de ruta por una reserva ecológica, y los convocó nuevamente al diálogo para zanjar diferencias.

"Que me disculpen, que me perdonen; no ha habido ninguna instrucción del Presidente (para que se los reprima)", aseveró Morales, que acusó a los medios de dramatizar los hechos. "Estamos aquí para seguir dialogando", afirmó. También reconoció que las protestas que enfrenta "son una llamada de atención del pueblo boliviano".

"Quiero decir, con mucha sinceridad, que yo, como víctima (de la represión policial en su época de dirigente cocalero), nunca podía instruir que haya una violencia como ha visto el pueblo. Compartimos la indignación, porque todos rechazamos y repudiamos (la represión). Tarde o temprano, el pueblo se dará cuenta de tantas falsedades y las verdades se impondrán", señaló, al rechazar las acusaciones en su contra formuladas por dirigentes opositores. Los incidentes derivaron en la renuncia de dos ministros y de varios funcionarios del gabinete nacional.

Los manifestantes decidieron reanudar la marcha de centenares de kilómetros hasta La Paz, fortalecidos por una ola nacional de solidaridad que incluyó un paro convocado por la Central Obrera Boliviana (COB). Pero no se precisó cómo ni dónde se reiniciaría la protesta contra la construcción de una carretera que atravesaría 177 kilómetros del Territorio Indígena y Parque Nacional Isidoro Sécure (TIPNIS), un sitio natural preservado. Por el momento, la ejecución del proyecto vial está suspendido, según confirmó el mandatario, quien pretende realizar un referendo consultivo a la población. Pero los indígenas rechazan esa consulta. (Reuters-Télam)