Los lugareños se extrañaron de que los albañiles no estuvieran trabajando desde temprano, como solían hacerlo. Eran cuatro hombres (dos de ellos adolescentes) que, a pesar de estar en una localidad que no era la de ellos, habían entablado un trato cordial y amistoso con los vecinos.

La extraña situación llevó a los lugareños a acercarse hasta la casilla en la que solían descansar los obreros, y se encontraron con una escena impactante: los cuerpos de los cuatro albañiles estaban calcinados en una esquina de la casilla.

El hallazgo ocurrió ayer a la mañana a la altura del kilómetro 341, en Raco. Los vecinos que encontraron a los obreros muertos fueron corriendo hasta la comisaría local para informar del suceso.

Según lo informado por fuentes policiales, los hombres vivían en San Pedro de Colalao y eran familiares. Desde hace tres meses, viajaban los lunes al mediodía hasta Raco para trabajar en una vivienda que se construía en un terreno ubicado a unos 800 metros de la ruta, por un camino lindero.

Allí permanecían hasta el sábado a la mañana, cuando volvían a sus hogares. Los obreros fueron identificados como Jesús Horacio Díaz, de 30 años; Matías Díaz, de 16, Ariel Gustavo Díaz, de 14 y Marcelo Terraza, de 20. Según las averiguaciones que realizó la Policía, al mando de los comisarios José Ardiles y Mario Rojas, algunos vecinos contaron que los vieron trabajar durante la tarde. Cerca ce las 20 estiman que los albañiles se resguardaron en la casilla, ya que la oscuridad les impedía seguir trabajando hasta más tarde. La casilla en la que descansaban era de chapa. Allí, en un ambiente de dos por cuatro, de acuerdo a lo informado por una fuente de la investigación, las víctimas dormían.

La hipótesis oficial indica que fallecieron luego de una descarga eléctrica, que quemó los colchones, un televisor, y calcinó a los hombres. Al parecer, el fuerte viento que, según los vecinos, corrió durante la noche, hizo que un cable de una conexión eléctrica precaria produjera una descarga en la chapa, desencadenando el trágico suceso. "Creemos que estaban viendo la televisión cuando ocurrió el hecho, por la posición en la que estaban los cuerpos, del mismo lado de la casilla y frente al televisor", explicó la fuente consultada.

Donde se encuentra la obra en construcción prácticamente no hay casas, y las pocas que se encuentran están a varios metros de distancia. Por eso, los investigadores consideran que será difícil establecer el horario exacto en que se produjo el hecho.

La fiscala de turno Adriana Giannoni ordenó que se realice la autopsia a las víctimas, según aconsejó el médico forense. Además, personal de la comisaría de San Pedro de Colalao ubicó a los familiares de los albañiles, y les tomaron declaración para tratar de reconstruir el vínculo laboral con el propietario.

Consultado por el dueño de la obra, el comisario Rojas contó que se presentaron en el lugar dos abogados, quienes afirmaron que representaban al propietario y se pusieron a disposición de la Justicia.