La reunión para definir los temas de la portada se desarrollaba normalmente hasta que entró el responsable de Policiales y, en un torbellino, contó que un arrebatador apuntó con un arma a una estudiante en El Colmenar y le quitó el celular; golpeó con la pistola a un amigo de la jovencita; le apuntó; luego salió corriendo y fue perseguido por 15 compañeros de los chicos; estos lo atraparon y le dieron como para que tenga hasta que llegó la Policía. Ahí quedó detenido. Era otro delincuente apaleado, igual que los que hace una semana atacaron a un hombre en una iglesia en Chacabuco al 500, o el que fue atrapado por un mozo el año pasado en barrio Norte, que evitó que los vecinos le dieran una paliza. Es que estos ladrones, que tienen a mal traer a la Policía -y que causaron dos muertes en los últimos dos meses- generan mucho enojo: un comisario resumió hace días la sensación de los vecinos: "A las piñas se desquitaron de la sensación de inseguridad".