MANILA.- El tifón "Nesat" azotó el norte de Filipinas; dejó al menos 14 muertos y obligó a miles de personas a abandonar sus casas para ponerse a salvo. Entre las víctimas fatales hay un bebé que murió ahogado en un río crecido en la provincia oriental de Catanduanes. En Caloocan, un suburbio de Manila, una mujer murió aplastada por un árbol. Tres niños y su abuela perdieron la vida al derrumbarse un muro de hormigón en Valenzuela City, en la zona metropolitana de Manila. Un hombre murió en un deslizamiento de tierra y otro en un accidente de carretera en Olongapo (al occidente). El meteoro se desplazó con intensas precipitaciones y fuertes vientos, que arrancaron techos, árboles y postes de electricidad. El techo de un centro de evacuación, en el que se encontraba medio millar de personas, voló por los aires y el hotel "Sofitel" de Manila, fue evacuado. (DPA)