Las quejas de los abogados de la capital sobre el funcionamiento del servicio de justicia resuenan también en los centros judiciales del sur, aunque con particularidades.

El lunes, el presidente del Colegio de Abogados de Tucumán, Eudoro Aráoz, elevó un contundente documento al reelecto presidente de la Corte Suprema de Justicia, Antonio Estofán, en el que sintetizaba los principales problemas que, a entender de los integrantes de ese cuerpo colegiado, afectaban el ejercicio de esa profesión. Ayer, el titular del Colegio de Abogados del Sur, Alejandro Molinuevo, enumeró los inconvenientes que aquejan a los letrados que desarrollan su actividad en los centros judiciales de Concepción y de Monteros.

"Tenemos algunos problemas comunes (a los de capital) y otros distintos. Hemos planteado ante la Corte un petitorio; algunos puntos se cumplieron, otros no. Y esto nos pone en situación de inferioridad, respecto de la capital", dijo. Entre las principales dificultades que sufren en el sur, Molinuevo destacó la incompleta informatización de los juzgados. "Esto hace que los centros judiciales de Concepción y de Monteros no brinden las mismas prestaciones que la capital; en especial, en cuanto a las notificaciones vía internet, por ejemplo", dijo.

Esta informatización parcial no sólo afecta la dinámica de las notificaciones. "No obstante existir una acordada de la Corte de la Nación, aún no se implementó en Concepción, por falta de clave de acceso, el sistema de informe registral instantáneo, que permitiría, entre otros, acelerar la restitución de vehículos secuestrados en causas penales culposas a sus dueños", agregó. Según Molinuevo, la atención por la tarde dinamizaría la resolución de trámites. "No está reglamentado el trabajo vespertino, lo que redundaría en mayor celeridad. La severa lentitud afecta el ejercicio de la profesión", aseveró Molinuevo.

Agregó que también imprimiría velocidad a la administración de Justicia en Concepción y en Monteros la cobertura de cargos: "los concursos no alcanzaron a cubrir los cargos creados, impetramos su inmediata cobertura; y que, por practicidad, los postulantes aprobados sean ubicados en cargos de acuerdo a la proximidad de su residencia con el lugar de trabajo; ello es hoy un problema: muchos empleados viven en San Miguel de Tucumán". Aclaró que el concurso público de oposición y antencedentes debe ser la única vía de acceso a cargos y de ascenso, también para funcionarios judiciales.

Finalmente, Molinuevo denunció que algunos magistrados se niegan a recibir a los letrados: "aún hay magistrados que se niegan a escuchar a los abogados, desoyendo la actual tendencia de búsqueda de soluciones alternativas de los conflictos y el debido respeto que ellos merecen".