LOS ANGELES.- Desparramado en una camilla, con una banda adhesiva bajo la nariz, nadie podría decir a primera vista que se trata del hombre que hizo cantar a millones, que bailaba sobre el escenario como si no tuviera huesos y que se ganó a fuerza de éxitos el título de "Rey del Pop".
La última foto que le tomaron a Michael Jackson, difundida por el diario norteamericano "Daily Mail", fue mostrada durante el juicio que se desaroolla en Los Angeles contra el médico, Conrad Murray, por negligencia en el tratamiento del artista.
El facultativo, quien negó el cargo de homicidio involuntario, se enfrenta a una pena de prisión de hasta cuatro años. El fiscal del caso asegura que el cantante murió por confiar plenamente en el doctor. (Especial)