LA PAZ.- Un bebé de tres meses habría muerto y 37 personas (siete de ellas, niños) están desaparecidas tras el violento operativo policial que disolvió, el domingo, una marcha de indígenas que se oponen a la construcción de una ruta que partirá en dos una reserva ecológica en centro de Bolivia, sostuvo ayer Andrés Gómez, director de la red radial Erbol. La denuncia no pudo ser confirmada.

La protesta se inició el 15 de agosto en Trinidad, y recorrió a pie unos 273 kilómetros en 42 días. Cuando unos 2.000 movilizados estaban en inmediaciones del pueblo de Yucumo, a más de 300 kilómetros al noreste de La Paz, la Policía usó gases lacrimógenos y despliegue de efectivos fuertemente armados para que suspendan su movilización y regresen a su pueblo en colectivos de esa fuerza. Pero un corte de ruta en San Borja, a 50 kilómetros del lugar de los hechos, complicó el traslado de los detenidos, que fueron llevados en avión a un destino desconocido.

Los principales líderes de la protesta lograron huir a la selva amazónica: Rafael Quispe, Adolfo Chávez, y el ex viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz. La red de televisión PAT difundió imágenes donde varios policías esposaban, cubrían el rostro con cinta adhesiva y golpeaban en la cabeza a Fernando Vargas, dirigente del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), la reserva por donde pasará la ruta proyectada. El diario El Deber de Santa Cruz publicó una foto de Gabriel Tórrez, de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz, con el rostro ensangrentado y heridas en la cabeza.

El Defensor del Pueblo, Rolando Villena, denunció: "hubo un uso excesivo de la fuerza y se vulneró el derecho a la libre asociación, a la libre libertad de pensamiento y de tránsito". Por su parte, el general Oscar Muñoz, quien comandó el operativo, aseguró que fue autorizado para actuar. "Los indígenas respondieron con flechas y piedras, y tenemos 15 policías heridos", sostuvo. Lo ocurrido motivó la renuncia de la ministra de Defensa, Cecilia Chacón (ver "Ministra...")

El operativo se realizó después de que el presidente, el aymara Evo Morales, invitara a los líderes indígenas a dialogar y anunciara la realización de un referendo en Beni y Cochabamba para definir si se construye o no la ruta de 300 kilómetros que uniría ambas regiones. "Lamentamos profundamente lo que ha sucedido; hemos llamado a que se resuelva este conflicto en paz y es deplorable que haya habido violencia", sostuvo la delegada de la ONU en el país, Yoriko Yasukawa.

Ayer, indígenas solidarios con los reprimidos comenzaron huelgas de hambre en Santa Cruz y Cochabamba, y otro grupo se mantenía en vigilia en La Paz. (DPA-AFP)