Enfermeros y empleados administrativos de los hospitales Avellaneda, Centro de Salud y Obarrio iniciaron esta mañana medidas de fuerza, en rechazo al cese en sus funciones de cerca de 1.000 empleados de reemplazo en toda la provincia. 

El secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad de la Argentina (ATSA), René Ramírez, indicó que el quite de colaboración podría extenderse mañana a todos los centros de atención de la salud de la provincia.
 
El dirigente gremial explicó que se trata de empleados que cubren los reemplazos de trabajadores jubilados o en tratamientos extensos. "Ellos prestan servicios y cobran con facturas; reciben aportes sociales y jubilatorios, por lo que también venimos pidiendo que pasen a la planta transitoria", enfatizó en declaraciones a LAGACETA.com. 

Ramírez indicó que ante la novedad, se organizaron espontáneamente asambleas en esos tres hospitales, donde los afiliados a ATSA resolvieron iniciar inmediatamente un quite de colaboración. "Pedimos audiencia en el Ministerio, porque queremos una explicación y que se reveea esta decisión. Creemos que estas decisiones tienen que estar en manos de los directores de los hospitales, que son los que conocen las necesidades", afirmó. 

Si no reciben una respuesta satisfactoria -aseveró- mañana podrían convocar a medidas de fuerza más contundentes y generalizadas. LA GACETA ©