CATALUÑA, España.- Fue la última vez. El Parlamento de Cataluña prohibió las corridas de toros en una histórica votación en julio de 2010, y ayer en esa región más de 20 mil aficionados, que llenaron la plaza Monumental de Barcelona para asistir a la “Fiesta Nacional”, despidieron la corrida con una fiesta.
La Monumental de Barcelona, levantada en 1914, era la única plaza de toros en funcionamiento en Cataluña, una región donde la afición a los toros es menor que en otros lugares de España como Madrid, Andalucía o Valencia.
Según una encuesta difundida por el canal de televisión La Sexta, el 37,8 por ciento de los españoles se declaran taurinos, frente a un 50,8 por ciento de antitaurinos.
Esta aversión a los toros es mayor en Cataluña, según el sondeo, donde sólo el 17,1 por ciento de los encuestados apoya la fiesta de los toros, frente a un 72,9 por ciento de detractores. (EFE/ Especial)