¿Quién entiende a las distribuidoras? Bienvenida sea en este caso la rareza que provoca el estreno en Tucumán de "El amante", ambiciosa y muy elogiada producción italiana que se paseó por varios festivales, recogió alguna postulación al Oscar (mejor vestuario) y hasta coqueteó con el Globo de Oro (al mejor filme no hablado en inglés).

"El amante" ("Io sono l?amore" es su verdadero título) propone un cine refinado, cuidado en los detalles, seductor desde la puesta en escena, estimulante. Felizmente distinto.

Nos adentramos en el corazón de una rica familia de Milán -los Recchi-. Emma (Tilda Swinton) es la aburrida esposa del poderoso Tancredi (Pippo Delbono). Ella es rusa y fue trasplantada 20 años atrás a la alta sociedad italiana. Con tres hijos y pocos intereses que atender, a nadie sorprende que quede prendada del magnético Antonio (Edoardo Gabbriellini).

Emma y Antonio descubren, juegan y disfrutan un peligroso juego de placeres. Él es chef, y de sus sabias manos nace un festival de aromas, colores y sabores que trastoca el mundo de su amante y de la familia completa.

Swinton fue una de las fuerzas creativas detrás de la película, a tal punto que con el crédito asociado de productora se queda corta. Concretar este proyecto llevó siete años -lapso en el que ella se alzó con el Oscar por "Michael Clayton"-.

El otro impulso corrió por cuenta del director y guionista Luca Guadagnino, quien demuestra su crecimiento luego de aquel paso en falso que significó su versión cinematográfica de "Melissa P.".