FRANKFURT/MADRID.- Las bolsas europeas rebotaron ayer en una jornada de gran volatilidad, impulsadas por el supuesto acuerdo de Francia y Alemania para evitar una insolvencia en Grecia. Las principales bolsas del Viejo Continente abrieron con tendencia a la baja respecto de la jornada anterior, cuando habían caído hasta un 4%, pero se recuperaron a lo largo de la tarde contagiadas también por la apertura al alza de Wall Street.

La canciller alemana, Angela Merkel, desmintió una supuesta declaración conjunta con Francia y en contra de Grecia, dio su apoyo explícito a Atenas y descartó una insolvencia, contribuyendo al rebote de los mercados.

"La incertidumbre es tan alta que el mercado perdió sus principales referencias y la más mínima noticia provoca fuertes reacciones", explicó el analista Robert Halver, del Baader Bank. En ese sentido, consideró que "ya nadie puede prever qué pasará en los próximos segundos. En particular el sector bancario está en una situación especialmente volátil".

La principal suba la registró el Ibex de Madrid, que ganó 2,53%; en tanto, la prima de riesgo español comenzó la jornada en alza, pero se relajó por la tarde hasta los 360 puntos. Por su parte, la Bolsa de Milán cerró con ganancias de 2,19% en su selectivo MIB, y el Dax de Fráncfort marcó una suba del 1,85%. El CAC de París ganó 1,41%, mientras que el FTSE londinense fue el menos beneficiado por los rebotes y avanzó solamente el 0,85%.

No obstante, la alarma internacional por la crisis de la deuda europea tocó nuevos máximos, luego de que el presidente estadounidense, Barack Obama, presionó a los países grandes del bloque a que muestren su liderazgo mientras siguen los rumores de la moratoria griega.

La confianza en la zona de la moneda común, que comparten 17 países, sufrió un nuevo revés ayer cuando Italia se vio obligada a pagar el mayor precio desde que se uniera al bloque en 1999 por vender bonos a cinco años. "Creo que hay una posibilidad, si se toman los pasos equivocados, de que el sistema descarrile", dijo Sergio Marchionne, presidente ejecutivo del fabricante italiano de automóviles Fiat, cuando se le preguntó si la supervivencia del euro estaba en riesgo. En tanto, la canciller alemana expresó, en una entrevista radial, que Europa estaba haciendo todo a su alcance para evitar un default en Grecia e instó a los políticos de su propia coalición a medir sus palabras para no generar más volatilidad en los mercados. Su ministro de Economía había dicho esta semana que no debería haber tabúes en la estabilización del euro, incluyendo una moratoria ordenada de la deuda griega.

Legisladores de la coalición alemana afirmaron en los últimos días que quizás Grecia debería dejar la zona euro -una estrategia que el economista jefe de Citigroup advirtió que llevaría a un "desastre financiero y económico"-. "En el momento que Grecia salga, esperamos que los mercados se concentren en el país o los países que más probablemente vayan a salir de la zona euro", explicó Willem Buiter, del Citigroup.

Merkel había declarado a la cadena de radio RBB que una salida de Grecia generaría un efecto dominó. "Enfrentamos un desafío completamente diferente, uno que no tiene precedentes históricos. Queremos que nuestra moneda tenga éxito. Alemania está absolutamente comprometida con esta moneda", afirmó la máxima autoridad de ese país. Merkel y el presidente francés Nicolás Sarkozy sostuvieron una conferencia telefónica sobre la crisis a comienzos de semana, e importantes fuentes provenientes de Francia dijeron que planeaban emitir un comunicado conjunto sobre Grecia, lo que impulsó tanto al euro como a las acciones de los bancos griegos. (Télam-Reuters-AFP-NA)