BUENOS AIRES.- Cachetazo tras cachetazo. River no tiene paz. Hoy, cuando reciba a Desamparados, intentará sumar su tercer triunfo para quedar en el tope de la tabla. Ni así puede levantar la cabeza. Ayer por la tarde, la jueza Rita Ahílan le rechazó el amparo que presentaron los directivos para que el partido se juegue hoy en el Monumental. Ante el rotundo no, el cotejo se disputará en el estadio de Huracán sin público.
La mala noticia se confirmó cuando crecía el escándalo por el grave incidente que se produjo en el club. José Serio, socio del club y opositor al presidente Daniel Passarella, en un raid mediático acusó al dirigente Marcelo Fattori de haberlo atacado con un arma blanca. "Esto es una cuestión meramente política. No soy un barra brava. Sufrí este ataque porque protesté en contra del aumento de la cuota que dispuso el club", destacó.
El atacante, que es representante de los socios e integrante de la subcomisión de futsal, recuperó la libertad después de haber declarado y los dirigentes "millonarios" salieron a repudiar el ataque y anunciar que será expulsado. "Hay un gran nivel de agresión, es necesario bajar ese nivel", remarcó Fabián Turnes, vicepresidente del club. Minutos después, Fattori salió a aclarar que el está dispuesto a renunciar si es que algún dirigente se lo pide.
En medio de tanta polémica, en las últimas horas, se encendió otra alarma. Al conocerse la vigencia de la inhabilitación, un grupo de hinchas convocó vía internet para alentar al equipo desde el exterior del estadio de Huracán y hasta lanzó la idea de instalar una pantalla gigante en las inmediaciones de la cancha del barrio porteño de Parque de los Patricios, aunque las autoridades anunciaron que no permitirán que ello ocurra.
Mientras el mundo River se sacudía por los últimos acontecimientos, Matías Almeyda no confirmó todavía el equipo que recibirá a los sanjuaninos. El técnico "millonario" espera la evolución del mediocampista Martín Aguirre, con una contractura en los isquiotibiales de la pierna derecha, quien de no llegar en condiciones sería reemplazado por Mauro Díaz. (Especial)
La mala noticia se confirmó cuando crecía el escándalo por el grave incidente que se produjo en el club. José Serio, socio del club y opositor al presidente Daniel Passarella, en un raid mediático acusó al dirigente Marcelo Fattori de haberlo atacado con un arma blanca. "Esto es una cuestión meramente política. No soy un barra brava. Sufrí este ataque porque protesté en contra del aumento de la cuota que dispuso el club", destacó.
El atacante, que es representante de los socios e integrante de la subcomisión de futsal, recuperó la libertad después de haber declarado y los dirigentes "millonarios" salieron a repudiar el ataque y anunciar que será expulsado. "Hay un gran nivel de agresión, es necesario bajar ese nivel", remarcó Fabián Turnes, vicepresidente del club. Minutos después, Fattori salió a aclarar que el está dispuesto a renunciar si es que algún dirigente se lo pide.
En medio de tanta polémica, en las últimas horas, se encendió otra alarma. Al conocerse la vigencia de la inhabilitación, un grupo de hinchas convocó vía internet para alentar al equipo desde el exterior del estadio de Huracán y hasta lanzó la idea de instalar una pantalla gigante en las inmediaciones de la cancha del barrio porteño de Parque de los Patricios, aunque las autoridades anunciaron que no permitirán que ello ocurra.
Mientras el mundo River se sacudía por los últimos acontecimientos, Matías Almeyda no confirmó todavía el equipo que recibirá a los sanjuaninos. El técnico "millonario" espera la evolución del mediocampista Martín Aguirre, con una contractura en los isquiotibiales de la pierna derecha, quien de no llegar en condiciones sería reemplazado por Mauro Díaz. (Especial)