La mejor carta de presentación que tiene un delantero son sus goles, y Federico Turienzo es uno de los que apela a esta máxima para hacer notar sus virtudes. El platense de 29 años, que viene de una larga experiencia en el fútbol europeo, siempre dijo presente en las redes rivales de San Martín cuando jugó. El artillero está dulce y lo hace saber con sus conquistas. Sea dónde sea, Turienzo festeja en grande. Lástima, según admite él mismo, que al equipo no le vaya de igual manera. Hay tiempo para mejorar.

La primera vez que cantó fue el miércoles en la derrota a manos de Central Córdoba, en Santiago del Estero, y volvió a hacerlo ayer, en el 1 a 1 final contra Racing (Córdoba) en La Ciudadela. Aunque todavía revela que está pagando un caro precio por la exigente pretemporada, el atacante ya empezó pagar la confianza que le tuvo Pedro Monzón al recomendar su contratación.

"En lo personal, estoy muy contento de haber convertido nuevamente. Aunque no me considero un goleador nato, vivir este tipo de situaciones me ayuda a fortificarme anímicamente para lo que vendrá en la temporada oficial", afirmó el delantero que se inició, futbolísticamente en Gimnasia y Esgrima La Plata.

En medio de la charla con LA GACETA, Turienzo pidió un momento para tomar una bebida energizante. Necesitaba recuperarse del desgaste de 90 minutos que tuvo contra el equipo de Nueva Italia. "Más allá del análisis técnico que se pueda realizar de este partido, nos sirve para ir sumando minutos de juego y para enfocarnos en el debut del próximo domingo. No dudo que habrá muchas cosas por mejorar, pero nadie le puede recriminar a este grupo que no deja todo en la cancha para conseguir el resultado. Es indudable que en cierto momento sentimos el esfuerzo de haber jugado un partido hace 72 horas", comentó "Fede".

En cuanto a cómo vio el partido, Turienzo opinó: "el primer tiempo fue muy duro y parejo. Ese centro que se le terminó clavándose en el ángulo de Pave les facilitó las cosas a ellos. Lo bueno fue que en el complemento logramos revertir la situación y dejamos una imagen esperanzadora ante nuestros hinchas", aseguró el atacante, que pidió calma.

"Nos está faltando tranquilizarnos a la hora de manejar la pelota. En ciertos momentos del cotejo estuvimos pesados y lentos", concluyó.