Bondadosa Paz Mundial. Las letras negritas pintanlas tres primeras palabras de la columna. ¿Y por qué? ¿No es que sólo los nombres propios merecen tal color? Esperen a conocer la historia de Ron Artest, el jugador que hasta el año pasado vistió el púrpura de Los Angeles Lakers. En junio pasado, el alero tramitó su cambio de nombre. Así de simple. El libro que ayuda a mamás y papás en la dulce espera no satisfizo al grandote que eligió a "Metta World Peace" (Bondadosa Paz Mundial) como su nueva denominación y además abrió el debate ¿hasta dónde pueden llegar las excentricidades de los deportistas? ¿Son los "locos lindos" del juego o detrás de ello hay verdaderos conflictos?
"Esto se originó por mi energía positiva. Recibí últimamente algunos premios por mi bondad y cualquier oportunidad que tengo para seguir en esa onda no la puedo desaprovechar", declaró Artest sobre las inquietudes que tenía la prensa sobre su drástico cambio. De esta manera, este año lucirá en su camiseta de los Cheshire Jets ingleses "Metta", que en el budismo significa "bondad".
No es la primera jugarreta que le hace "Ron Ron" a los lugares comunes. En noviembre de 2004 protagonizó, jugando para los Pacers una de las más vergonzosas (sino la mayor) peleas en una cancha de la NBA. Luego de un fuerte encontronazo con Ben Wallace, se acostó en la mesa de anotaciones y recibió un botellazo de un fan. Desenfrenado, subió a la tribuna y lo golpeó con sus propias manos. Lo mismo hizo minutos después con otro hincha en pleno parqué. ¿El resultado? 86 partidos de suspensión. Los mismos significaron el replanteo de una actitud en la cancha que le costaba casi una falta técnica por partido.
En 2006 debutó en las prosas y grabó su primer álbum de rap: "Mi mundo". El resultado no fue el esperado: 365 copias vendidas en la primera semana no alimentaron sus ansias por cantar.
En 2007 recibió cargos penales por haber dejado sin alimentos a su perra "Socks" durante meses y fue encontrada casi desnutrida. Años antes también debió enfrentarlos antes por un caso de violencia doméstica y debió permanecer al menos 150 metros lejos de su esposa y sus tres hijos.
En 2009 confesó públicamente que había bebido cognac en el entretiempo de un partido, en los inicios de su carrera.
Las líneas no alcanzar para describir sus locuras. Pero no es el único. En cada deporte hay uno con algún tornillo zafado.
"Esto se originó por mi energía positiva. Recibí últimamente algunos premios por mi bondad y cualquier oportunidad que tengo para seguir en esa onda no la puedo desaprovechar", declaró Artest sobre las inquietudes que tenía la prensa sobre su drástico cambio. De esta manera, este año lucirá en su camiseta de los Cheshire Jets ingleses "Metta", que en el budismo significa "bondad".
No es la primera jugarreta que le hace "Ron Ron" a los lugares comunes. En noviembre de 2004 protagonizó, jugando para los Pacers una de las más vergonzosas (sino la mayor) peleas en una cancha de la NBA. Luego de un fuerte encontronazo con Ben Wallace, se acostó en la mesa de anotaciones y recibió un botellazo de un fan. Desenfrenado, subió a la tribuna y lo golpeó con sus propias manos. Lo mismo hizo minutos después con otro hincha en pleno parqué. ¿El resultado? 86 partidos de suspensión. Los mismos significaron el replanteo de una actitud en la cancha que le costaba casi una falta técnica por partido.
En 2006 debutó en las prosas y grabó su primer álbum de rap: "Mi mundo". El resultado no fue el esperado: 365 copias vendidas en la primera semana no alimentaron sus ansias por cantar.
En 2007 recibió cargos penales por haber dejado sin alimentos a su perra "Socks" durante meses y fue encontrada casi desnutrida. Años antes también debió enfrentarlos antes por un caso de violencia doméstica y debió permanecer al menos 150 metros lejos de su esposa y sus tres hijos.
En 2009 confesó públicamente que había bebido cognac en el entretiempo de un partido, en los inicios de su carrera.
Las líneas no alcanzar para describir sus locuras. Pero no es el único. En cada deporte hay uno con algún tornillo zafado.