BUENOS AIRES.- Las tomas de tierras en distintas zonas de Jujuy por parte de agrupaciones sociales y autoconvocados se extendieron en las últimas horas hasta superar los 40 terrenos ocupados, e incluso el Aeropuerto Internacional de Jujuy Dr. Horacio Guzmán se vio amenazado.
El avance de un grupo de ocupantes que montaron carpas en una zona lindera a la estación aérea de San Salvador de Jujuy llevaron hoy a las autoridades de la Administración Nacional de Aviación Civil de la Argentina (ANAC) a evaluar la posibilidad de cerrar esa terminal.
Más de 100 personas llegaron a ubicarse a unos 200 metros de la pista, lo que obligó la intervención de fuerzas de seguridad y en medio de versiones cruzadas, voceros de la ANAC dijeron que el aeropuerto se mantenía operativo.
Más tarde, en un comunicado, el organismo indicó que un grupo de manifestantes se instaló en un predio lindero a la estación aérea y afectó el alambrado perimetral, pero no así "el cerco de seguridad ni a los movimientos de incursión aérea en la pista de aterrizaje". "El jefe del aeropuerto autorizó la intervención de la Policía Aeroportuaria. La Fiscalía Federal Nº 1 intimó a desocupar el predio", indicó el documento.
Crisis social
La estación aérea, también conocida como "Cadillal", está ubicada a unos 34 kilómetros de la capital provincial, donde las tomas de tierras se extendieron a más de 40 predios en las últimas horas, después del trágico desalojo de la semana pasada en la localidad de Libertador General San Martín, con un saldo de cuatro muertos.
Según la Corriente Clasista y Combativa (CCC), había unas 2.000 familias asentadas precariamente en los terrenos privados y públicos tomados. "Realmente salió a la luz todo lo que se esconde bajo la alfombra, que es la desigualdad social y la falta de viviendas. Esto no sólo pasa en Jujuy, sino en en todo el país", evaluó Juan Carlos Alderete, titular de la agrupación. "Todos van a tener que dar una explicación y el Gobierno también al no dar ninguna solución", agregó.
Según el Gobierno provincial, liderado por Walter Barrionuevo, se decidió acelerar por intermedio del Instituto de Vivienda y Urbanismo de Jujuy (IVUJ) la entrega de casas a medio construir a sus destinatarios originales para evitar más casos de usurpación.
En el departamento de San Antonio, por ejemplo, familias locales tomaron viviendas del Fondo Nacional de Viviendas (Fonavi), alertados por la llegada de "ocupas" de agrupaciones sociales y particulares, incluyendo ciudadanos bolivianos.
La región más afectada por esta situación de incertidumbre, tomas de predios y revuelo social es la zona de Perico, en el departamento de El Carmen, a unos 35 kilómetros de San Salvador y cerca del aeropuerto internacional. Allí, de acuerdo con un último dato proporcionado por la Policía jujeña, serían más de 20 los grupos de ocupantes que ingresaron a lotes privados. (NA)