CIUDAD DE GUATEMALA, Guatemala.- Un tribunal guatemalteco condenó, por primera vez en la historia del país, a cuatro militares retirados por la masacre de 201 campesinos en diciembre de 1982, en una de las más brutales matanzas perpetradas por el Ejército durante la guerra civil que tuvo lugar entre 1960 y 1996. La condena impuesta a cada uno de los acusados es de 6.060 años de prisión, pese a que la pena máxima en el Código Penal local es de 50 años.

Los jueces decidieron aplicar 30 años de prisión inconmutable por cada una de las víctimas y otros 30 años por el delito contra la humanidad cometido contra la seguridad del Estado. La sentencia resalta que en la matanza hubo "perversidad", porque "desaparecieron del mapa" a la aldea Dos Erres. Entre los muertos había mujeres embarazadas, niños, ancianos y hombres; sólo algunos menores sobrevivieron.

Aura Elena Farfán, directora de la Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos, aseguró que el fallo "abre una luz para combatir la impunidad". Una Comisión de la Verdad, auspiciada por la ONU, documentó 669 masacres y responsabilizó a los militares de 93% de los 200.000 muertos y desaparecidos que dejó el conflicto. (AFP)