MADRID, España.- El desalojo de los últimos restos de la acampe del Movimiento 15-M en la Puerta del Sol de Madrid reavivó las movilizaciones de los indignados en la capital de España, que anoche extendieron sus protestas por todo el centro de Madrid. Unas 5.000 personas, al menos, pusieron en jaque las medidas de control de las fuerzas de seguridad, informó el diario español "El País".
Luego del desalojo de ayer, el Gobierno bloqueó todos los accesos a la Puerta del Sol pero eso no amedrentó a los manifestantes que por la noche se movilizaron en mayor número hacia la Plaza Mayor. "Si no es Sol será otra plaza", proclamaron los manifestantes, luego de una multitudinaria asamblea. Por ello, en otras plazas de España se realizaron actos similares en repudio al accionar de las fuerzas de seguridad.
A los lemas habituales del movimiento 15-M, se sumaron anoche diversos llamamientos a reconquistar la Puerta del Sol y desmantelar la acupaciónpolicial. "Esta es nuestra plaza, esta noche va a salir el sol", reclamaban los manifestantes. Durante el recorrido, que se prolongó durante unas tres horas, los manifestantes cortaron el tráfico y trataron de aproximarse al Congreso. Fue en ese momento cuando se registraron más escenas de tensión con la Policía, dado que algunos sacudieron las vallas instaladas para impedir el paso de los indignados.
La reacción de los indignados se produce días después de que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero anunciara el adelanto de los comicios, que se celebrarán cuatro meses antes de lo previsto, ante el creciente descontento popular por su manejo de la crisis económica. (Especial)