WASHINGTON.- El Senado estadounidense rechazó ayer votar el plan sobre la deuda impulsado por el líder del bloque demócrata, Harry Reid, mientras los plazos se ajustan y se acerca la fecha límite para evitar el default.

Con 50 votos a favor y 49 en contra, Reid no logró la mayoría de 60 votos necesarios para dar luz verde a la votación de su plan que busca elevar el techo de la deuda, propuesta ya rechazada en el pleno de la Cámara de Representantes.

Mañana se agotará el plazo para cumplir con este procedimiento, que de no concluir en un acuerdo, puede llevar a la primera economía del mundo a una cesación de pagos.

De acuerdo con la prensa, sin embargo, la propuesta de Reid contempla aún la posibilidad de que los demócratas y el presidente, Barack Obama, accedan a compensar cualquier aumento del techo de la deuda con recortes en los gastos, tal como lo piden los republicanos, como condición para avanzar en las negociaciones.

La votación, de acuerdo a estas versiones de prensa, constituyó un mero procedimiento legislativo que no valora aún el fondo del plan del líder demócrata y que queda en un segundo plano frente a un eventual acuerdo que está tomando forma en las fervientes negociaciones contrarreloj y a puertas cerradas entre el Congreso y la Casa Blanca. En la mañana de ayer, previo al rechazo de los senadores, el jefe de la minoría republicana en el Senado estadounidense, Mitch McConnell, dijo a la cadena CNN que el Congreso se encuentra "muy cerca" de lograr un acuerdo y evitar que Estados Unidos entre en cesación de pagos.

El propio líder del bloque demócrata, había asegurado estar "cautelosamente optimista" ante los avances del eventual acuerdo que -según advirtió- aún contiene "cuestiones por resolver".

Una atmósfera de optimismo se había respirado desde temprano en los pasillos del Capitolio, luego de una frenética jornada anterior, repleta de giros imprevistos, con idas y vueltas en relación a la posibilidad de alcanzar un acuerdo para concluir la crisis. La Casa Blanca advirtió que aún quedan "importantes asuntos por trabajar".

McConnell adelantó que el plan proyecta una reducción del déficit de 3 billones de dólares en los próximos 10 años y que no contará con "ningún aumento de impuestos". De concretarse finalmente, el acuerdo permitirá al presidente Obama elevar el techo de deuda hasta la cantidad estipulada en dos fases, la primera ahora y la segunda a finales de año.

En este escenario, Obama podrá afrontar las elecciones de 2012 sin necesidad de volver a discutir una posible suba del límite de deuda, un debate que los republicanos esperaban utilizar en contra del presidente estadounidense durante la campaña electoral. (Télam-Reuter)