CÓRDOBA.- La relación entre el kirchnerismo y el peronismo cordobés nunca fue fácil: José Manuel de la Sota, con Néstor Kirchner, primero, y con Cristina Fernández, después, arrastran diferencias desde la campaña presidencial de 2003, que fomentaron más recelos que afinidades y que ahora aparecen o se ocultan según las conveniencias electorales. Esa situación involucró al sucesor de De la Sota en la Gobernación, Juan Schiaretti, quien siempre mantuvo una línea de diferenciación con la Casa Rosada, aunque por distintos motivos.
Schiaretti no aceptó ser diputado nacional por el Frente para la Victoria (FpV) en 2005, y ya siendo titular del Ejecutivo provincial prefirió confrontar con la Nación más que con la Mesa de Enlace agropecuaria, durante el conflicto por las retenciones a las exportaciones de granos, en 2008.
Para las legislativas de 2009, la pelea era tan grande que Schiaretti llevó como candidato a senador a Eduardo Mondino, un político duhaldista, y el FpV le dividió los votos con Eduardo Accastello. Como corolario de esta división nadie salió ganancioso. Mondino terminó tercero, Accastello cuarto, y las tres bancas en el Senado las capitalizaron el Frente Cívico, que ubicó a Luis Juez y Norma Morandini, y la UCR, con Ramón Mestre.
Frente a este panorama, De la Sota que intenta acceder a su tercer mandato, comenzó a urdir una estrategia para volver al poder provincial, y al mismo tiempo darle al kirchnerismo lo que reclama: la mayor cantidad de diputados nacionales "leales".
Pese a las diferencias, De la Sota y Kirchner mantuvieron contacto hasta la muerte del santacruceño. En esos diálogos habían evaluado la posibilidad de llevar una o dos listas a gobernador, de acuerdo con el humor del votante cordobés. Pero al parecer, sin aval de Cristina, De la Sota eligió este año como vicegobernadora a Alicia Pregno, sin lazos con los "K", por lo que los candidatos a legisladores provinciales "K" que habían participado de la interna del PJ se bajaron de las listas.
El segundo paso fue que el FpV presentara una lista de diputados nacionales propia, que llevará el voto de Cristina en su parte superior, y el PJ la propia, que no tendrá la boleta de la Presidenta ni en las primarias del 14 de agosto, ni en las presidenciales del 23 de octubre. Sin embargo, el PJ que había hecho reserva legal para llevar la boleta de Cristina y adhirió a la candidatura presidencial en Parque Norte, no presentó ningún recurso judicial para revertir la situación.
De la Sota recibió respaldos de buena parte del PJ nacional, tanto "K" como anti "K" para las elecciones del domingo, aunque nadie en el FpV confirmó que el candidato haya recibido palabras de aliento de la Presidenta. Por el contrario, el candidato salió a despegarse de la Casa Rosada. "No me gusta que se mienta, yo no he conversado con la Presidenta desde antes que nosotros presentáramos las candidaturas en Córdoba", indicó De la Sota. También negó que luego de las elecciones provinciales vaya a bajar la lista propia de diputados nacionales para dar paso únicamente a las del FpV como se especulaba. (NA)