Tucumán siempre fue una plaza atractiva para invertir, por su posición dentro del NOA, por su producción primaria, por sus dimensiones, etcétera. No cabe duda de que el mundo cambió, al igual que la manera de hacer negocios. Quienes toman las decisiones tienen una mirada diferente que los antiguos empresarios tradicionales. Se pretende el retorno de la inversión lo mas rápido posible, lo que presupone la mayor rentabilidad y, por ende, también al costo más bajo. No es casual que las principales manufactureras hayan elegido Asia para sus inversiones, a miles de kilómetros de su casa matriz, por sus bajos costos, altas tasas de rentabilidad y grandes utilidades con inversores contentos. En este contexto, ¿qué puede tener Tucumán que atraiga inversiones? ¿Qué tipo de inversión no puede dejar de invertir en esta provincia? En el aspecto comercial, los valores locativos son casi idénticos a los de Buenos Aires; en el campo, el valor de la hectárea es récord y no se consiguen; en la industria, la distancia al puerto y a los grandes conglomerados, sumado al costo del flete y la carga fiscal, representan un punto débil a la hora de decidir. Lo cierto es que hay que pensar en las ventajas comparativas que la provincia puede tener en relación a otras para atraer inversiones. Hay experiencias importantes en América Latina al respecto: Brasil ha desarrollado polos industriales que hoy están consolidados. Para eso, ha destinado tierras , fuentes de energía, financiamiento y ventajas fiscales, pero privilegiando dar valor agregado a su producción primaria. Tucumán se debe replantear varias cosas, sobre todo pensando en el futuro: qué tipo de desarrollo, con quiénes, con qué capital, etcétera. Qué ventajas podemos dar para que nos elijan. Debemos saber que, en materia tributaria, hay vecinos que tienen exentas actividades que acá tributan, que han logrado mejores tarifas que las nuestras, que el costo de la propiedad es menor que el nuestro y, en algunos casos, están más cerca del puerto. Entonces, hay que ir pensando para un futuro cercano qué modelo de provincia queremos e ir actuando en ese sentido.
La hora de ir definiendo qué modelo de provincia queremos
Por José Mario Laks - Tributista - Consultor de empresas