Concluyó el juicio oral por el asesinato del estilista VíctorHugo Sánchez Hoyos. El tribunal de la sala II de la Cámara Penal consideró que los dos imputados por el crimen, Bruno Maximiliano Cuéllar y un menor apodado "El Turquito", que tenía 17 años cuando ocurrió el hecho, fueron coautores del homicidio. Cuéllar fue sentenciado a 11 años de prisión, mientras que el menor recibirá tratamiento tutelar.
La madrugada del 24 de diciembre de 2006 fue trágica. Los muchachos fueron encontrados por la Policía en un domicilio particular, ubicado en calle Salta al 800. Los tres estaban desnudos. Los condenados tenían sus cuerpos cubiertos de sangre y la víctima yacía sin vida en su habitación. En el transcurso del juicio oral se estableció que existía un vínculo entre ellos.
Según la investigación, a cargo del fiscal Guillermo Herrera, esa noche el peluquero buscó a los dos jóvenes en la esquina de avenida Roca y Lincoln. Ellos lo estaban esperando. Fueron a comer y terminaron en la casa de la víctima. Llegaron alrededor de las 4 para mantener relaciones sexuales, que fueron detalladas durante el proceso. No era la primera vez que se encontraban en este tipo de circunstancias, pero en esa ocasión se produjo una discusión que devino en una pelea. Los dos jóvenes atacaron a Sánchez y lo hirieron varias veces con una botella rota y un cuchillo de 15 centímetros. Luego lo degollaron. Cuando intentaron huir no pudieron abrir la puerta, porque Sánchez las había cerrado y escondió las llaves. Al parecer, no confiaba en los jóvenes.
A las 5.45, la Policía llegó a la casa de Sánchez. Los vecinos habían escuchado gritos y los llamaron. Atrapados detrás de la puerta de ingreso a la casa, Cuéllar y el menor pedían que por favor los dejaran salir, porque los habían intentado violar. Los jóvenes quedaron detenidos por ser sospechosos del homicidio.
En la escena del crimen se encontraron botellas de bebidas alcohólicas, picadura de marihuana y cocaína. La causa fue elevada a juicio oral y el tribunal, compuesto por los jueces Alberto Piedrabuena, Emiliano Herrera Molina y Eduardo RomeroLascano consideraron que los imputados eran culpables.
Durante el juicio, los condenados se abstuvieron de declarar. Aunque en sus palabras finales, antes de escuchar la sentencia, el menor señaló que conocía desde 2005 a la víctima. "El me daba plata y drogas a cambio de algunos favores sexuales", explicó. La defensa de los condenados estuvo a cargo de los abogados Eduardo Moreno y Juan Roberto Robles quienes pidieron la absolución de sus defendidos. "El tribunal tomó mucho tiempo para dictar la sentencia. Eso nos hace pensar que fue una decisión complicada. Por eso esperamos con interés la lectura de los fundamentos del fallo", señaló Robles. El fiscal del juicio fue Manuel López Rougés que había solicitado una pena de 25 años para los imputados.
La madrugada del 24 de diciembre de 2006 fue trágica. Los muchachos fueron encontrados por la Policía en un domicilio particular, ubicado en calle Salta al 800. Los tres estaban desnudos. Los condenados tenían sus cuerpos cubiertos de sangre y la víctima yacía sin vida en su habitación. En el transcurso del juicio oral se estableció que existía un vínculo entre ellos.
Según la investigación, a cargo del fiscal Guillermo Herrera, esa noche el peluquero buscó a los dos jóvenes en la esquina de avenida Roca y Lincoln. Ellos lo estaban esperando. Fueron a comer y terminaron en la casa de la víctima. Llegaron alrededor de las 4 para mantener relaciones sexuales, que fueron detalladas durante el proceso. No era la primera vez que se encontraban en este tipo de circunstancias, pero en esa ocasión se produjo una discusión que devino en una pelea. Los dos jóvenes atacaron a Sánchez y lo hirieron varias veces con una botella rota y un cuchillo de 15 centímetros. Luego lo degollaron. Cuando intentaron huir no pudieron abrir la puerta, porque Sánchez las había cerrado y escondió las llaves. Al parecer, no confiaba en los jóvenes.
A las 5.45, la Policía llegó a la casa de Sánchez. Los vecinos habían escuchado gritos y los llamaron. Atrapados detrás de la puerta de ingreso a la casa, Cuéllar y el menor pedían que por favor los dejaran salir, porque los habían intentado violar. Los jóvenes quedaron detenidos por ser sospechosos del homicidio.
En la escena del crimen se encontraron botellas de bebidas alcohólicas, picadura de marihuana y cocaína. La causa fue elevada a juicio oral y el tribunal, compuesto por los jueces Alberto Piedrabuena, Emiliano Herrera Molina y Eduardo RomeroLascano consideraron que los imputados eran culpables.
Durante el juicio, los condenados se abstuvieron de declarar. Aunque en sus palabras finales, antes de escuchar la sentencia, el menor señaló que conocía desde 2005 a la víctima. "El me daba plata y drogas a cambio de algunos favores sexuales", explicó. La defensa de los condenados estuvo a cargo de los abogados Eduardo Moreno y Juan Roberto Robles quienes pidieron la absolución de sus defendidos. "El tribunal tomó mucho tiempo para dictar la sentencia. Eso nos hace pensar que fue una decisión complicada. Por eso esperamos con interés la lectura de los fundamentos del fallo", señaló Robles. El fiscal del juicio fue Manuel López Rougés que había solicitado una pena de 25 años para los imputados.