La batalla política que el Gobierno nacional perdió en el Congreso, al fracasar en el intento de sancionar la Resolución 125 (establecía retenciones móviles para la soja, el maíz y el trigo), provocó la baja de varios funcionarios. Entre ellos estuvo Alberto Fernández, quien dejó el cargo de jefe de Gabinete luego de ser echado por la presidenta, Cristina Fernández, disconforme con el rol que este había cumplido.
A partir de allí, la relación entre ambos se volvió "poco amigable" y hasta "tensa", porque últimamente el ex funcionario criticó varios movimientos políticos del kirchnerismo, más aún después de la muerte de Néstor Kirchner, quien había llevado a Alberto a su Gabinete.
El vínculo entre los Fernández -que no tienen ningún parentesco entre sí-, llegó a su punto más complejo el domingo último, cuando Página 12" publicó un anticipo, con citas textuales, del libro biográfico "La Presidenta", de la periodista Sandra Russo. En el artículo, la jefa de Estado declara que su ex ministro "no apoyó su candidatura presidencial en 2007, operó a favor del 'Grupo Clarín' y entorpeció el progreso de la nueva ley de medios".
En cuanto a su elección, Cristina declara: "A mí en 2008 me quisieron destituir. No querían que fuera yo la candidata, en especial 'Clarín'. Magnetto (Héctor) lo había ido a ver a Néstor a Olivos y le había dicho que no me querían; el Grupo estaba ejerciendo mucha presión. Lo que no sabía era que el vocero del Grupo, hacia adentro, era nuestro jefe de Gabinete (Alberto Fernández)".
Respecto del conflicto con el campo, la Presidenta manifestó: "La 125 pasó de ser una decisión política aislada a ser el eje de discusión del modelo económico y social. Por eso digo que fuimos obligados a la pelea. Alberto me preguntaba: '¿Qué vas a hacer con eso?'. 'Nada', le decía yo. 'A Clarín eso no le interesa', me decía, y yo le contestaba: 'No lo hago por si le interesa o no a Clarín'. Ese diálogo era tenso. Terminé diciéndole: 'Y si no les interesa, para qué te hacés problema'".
Dura respuesta
El ex funcionario criticó, a través de una carta abierta, los dichos de Cristina. "Leí sus expresiones con el pesar que provoca descubrir la mentira en boca de una persona con quien se ha compartido una etapa central de la vida del país", señaló, y agregó: "aunque nunca creí que fuera necesario hacerlo, déjeme informarle que no tuve ni tengo vínculos políticos, profesionales o económicos con Clarín. De buena fe, usted lo sabe. También sabe que jamás me ocupé de defender los intereses de esa empresa. Por lo tanto, decir que fui 'vocero' en el Gobierno no sólo afecta mi integridad ética, sino que ensucia mucho su propia credibilidad", subrayó. "Si oficié de vocero fue del Gobierno que condujo ese gran Presidente que fue su marido. No es verdad que yo estuviera preocupado por la ley de medios, porque en esa época ese tema no estaba en su agenda como Presidenta y porque tampoco usted mostraba interés en cambiar esa norma", dijo.
Para el ex funcionario, Cristina "busca el modo de fortalecerse, construyendo batallas que no existen para mostrarse más heroica". Agregó: "es necesario advertirle a usted sobre sus desaciertos, aunque no le guste que así se haga. No es bueno estigmatizar a ciudadanos con falsedades. Mejor es enfrentar la verdad, con las cosas buenas y malas que nos depara. Siempre la verdad es mejor para ejercer el Gobierno y también para la calidad de nuestra democracia", enfatizó. (NA)
A partir de allí, la relación entre ambos se volvió "poco amigable" y hasta "tensa", porque últimamente el ex funcionario criticó varios movimientos políticos del kirchnerismo, más aún después de la muerte de Néstor Kirchner, quien había llevado a Alberto a su Gabinete.
El vínculo entre los Fernández -que no tienen ningún parentesco entre sí-, llegó a su punto más complejo el domingo último, cuando Página 12" publicó un anticipo, con citas textuales, del libro biográfico "La Presidenta", de la periodista Sandra Russo. En el artículo, la jefa de Estado declara que su ex ministro "no apoyó su candidatura presidencial en 2007, operó a favor del 'Grupo Clarín' y entorpeció el progreso de la nueva ley de medios".
En cuanto a su elección, Cristina declara: "A mí en 2008 me quisieron destituir. No querían que fuera yo la candidata, en especial 'Clarín'. Magnetto (Héctor) lo había ido a ver a Néstor a Olivos y le había dicho que no me querían; el Grupo estaba ejerciendo mucha presión. Lo que no sabía era que el vocero del Grupo, hacia adentro, era nuestro jefe de Gabinete (Alberto Fernández)".
Respecto del conflicto con el campo, la Presidenta manifestó: "La 125 pasó de ser una decisión política aislada a ser el eje de discusión del modelo económico y social. Por eso digo que fuimos obligados a la pelea. Alberto me preguntaba: '¿Qué vas a hacer con eso?'. 'Nada', le decía yo. 'A Clarín eso no le interesa', me decía, y yo le contestaba: 'No lo hago por si le interesa o no a Clarín'. Ese diálogo era tenso. Terminé diciéndole: 'Y si no les interesa, para qué te hacés problema'".
Dura respuesta
El ex funcionario criticó, a través de una carta abierta, los dichos de Cristina. "Leí sus expresiones con el pesar que provoca descubrir la mentira en boca de una persona con quien se ha compartido una etapa central de la vida del país", señaló, y agregó: "aunque nunca creí que fuera necesario hacerlo, déjeme informarle que no tuve ni tengo vínculos políticos, profesionales o económicos con Clarín. De buena fe, usted lo sabe. También sabe que jamás me ocupé de defender los intereses de esa empresa. Por lo tanto, decir que fui 'vocero' en el Gobierno no sólo afecta mi integridad ética, sino que ensucia mucho su propia credibilidad", subrayó. "Si oficié de vocero fue del Gobierno que condujo ese gran Presidente que fue su marido. No es verdad que yo estuviera preocupado por la ley de medios, porque en esa época ese tema no estaba en su agenda como Presidenta y porque tampoco usted mostraba interés en cambiar esa norma", dijo.
Para el ex funcionario, Cristina "busca el modo de fortalecerse, construyendo batallas que no existen para mostrarse más heroica". Agregó: "es necesario advertirle a usted sobre sus desaciertos, aunque no le guste que así se haga. No es bueno estigmatizar a ciudadanos con falsedades. Mejor es enfrentar la verdad, con las cosas buenas y malas que nos depara. Siempre la verdad es mejor para ejercer el Gobierno y también para la calidad de nuestra democracia", enfatizó. (NA)