CIEGO DE ÁVILA.- "No estamos poniendo parches ni improvisando, sino buscando soluciones definitivas a viejos problemas", afirmó ayer el primer vicepresidente de Cuba, José Ramón Machado Ventura, acerca del plan de reformas implementado por el Gobierno para actualizar el modelo socialista.
Machado Ventura fue el orador central del acto por el 58 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, hecho que marca el inicio de la Revolución Cubana, al que asistió el presidente, Raúl Castro (no pronunció ningún discurso). El gran ausente fue Fidel Castro, protagonista del ataque por el cual fue condenado. Durante el juicio penal, pronunció su célebre alegato titulado La historia me absolverá.
El vicepresidente reclamó: "hay que romper definitivamente la mentalidad de la inercia, que conduce a sentarse a esperar mirando para arriba, a pensar primero en lo que falta o sería bueno tener, antes de evaluar cuánto más puede hacerse con lo disponible".
Al referirse a los lineamientos económicos aprobados por el Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), el dirigente remarcó que el Gobierno está gestionando los cambios con "los pies puestos sobre la tierra", en un proceso "sin prisa, pero sin pausa". "(Estamos) muy atentos a la opinión de la gente, listos para rectificar sobre la marcha, ajustar el ritmo y adoptar nuevas decisiones", señaló. Además instó a los cubanos a dejar atrás los prejuicios que todavía existen contra el sector de la economía no estatal.
"Esta batalla tiene un frente decisivo en el combate cotidiano y sin tregua contra nuestros propios errores y deficiencias. Contamos con lo básico para lograr el despegue paulatino de la economía nacional: un pueblo preparado y dispuesto y con los recursos imprescindibles, en primer lugar con la tierra, que estamos aún lejos de explotar siquiera satisfactoriamente. Además de las limitaciones materiales, requiere tiempo cambiar la forma de pensar de las personas, única vía para variar su modo de actuar. Que nadie se crea dueño de la verdad absoluta", aseveró. (Especial-DPA)
Machado Ventura fue el orador central del acto por el 58 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, hecho que marca el inicio de la Revolución Cubana, al que asistió el presidente, Raúl Castro (no pronunció ningún discurso). El gran ausente fue Fidel Castro, protagonista del ataque por el cual fue condenado. Durante el juicio penal, pronunció su célebre alegato titulado La historia me absolverá.
El vicepresidente reclamó: "hay que romper definitivamente la mentalidad de la inercia, que conduce a sentarse a esperar mirando para arriba, a pensar primero en lo que falta o sería bueno tener, antes de evaluar cuánto más puede hacerse con lo disponible".
Al referirse a los lineamientos económicos aprobados por el Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), el dirigente remarcó que el Gobierno está gestionando los cambios con "los pies puestos sobre la tierra", en un proceso "sin prisa, pero sin pausa". "(Estamos) muy atentos a la opinión de la gente, listos para rectificar sobre la marcha, ajustar el ritmo y adoptar nuevas decisiones", señaló. Además instó a los cubanos a dejar atrás los prejuicios que todavía existen contra el sector de la economía no estatal.
"Esta batalla tiene un frente decisivo en el combate cotidiano y sin tregua contra nuestros propios errores y deficiencias. Contamos con lo básico para lograr el despegue paulatino de la economía nacional: un pueblo preparado y dispuesto y con los recursos imprescindibles, en primer lugar con la tierra, que estamos aún lejos de explotar siquiera satisfactoriamente. Además de las limitaciones materiales, requiere tiempo cambiar la forma de pensar de las personas, única vía para variar su modo de actuar. Que nadie se crea dueño de la verdad absoluta", aseveró. (Especial-DPA)