Las estaciones de servicio de YPF que operan en Tucumán aumentaron ayer un 6,1% los precios de sus combustibles en promedio, según pudo constatar LA GACETA. Con este nuevo ajuste -el segundo que aplica la empresa en los últimos dos meses- YPF pretende acercarse a los precios de la competencia, que son más altos.

Precisamente, la diferencia de precios con sus competidores provoca una mayor demanda de los combustibles de esta petrolera, que abastece a casi el 60% del mercado doméstico. La distorsión en el costo de las naftas y el gasoil hacía que la mayor demanda apuntara hacia los productos de la compañía, lo que estaba complicando el normal abastecimiento en los surtidores. La diferencia de precios entre YPF y el resto de las petroleras es de cerca del 19% en el caso del gasoil y del 10% en las naftas súper.

De esta manera, los nuevos valores de la principal oferente de combustibles del país quedaron en $ 5,899 para la Premium (5,7% de aumento), $ 4,894 para la Súper XXI (+5%), $ 4,003 para la Ultra Diesel (+7,9%) y $ 5,186 la Eurodiesel (+5,9%).

Estacioneros consultados por nuestro diario aseguraron que, en lo que va del año, las naftas de YPF aumentaron sus precios un 15% en Tucumán, mientras que en Buenos Aires las subas alcanzaron un 25% promedio.

Los empresarios confirmaron también que por el momento cesaron las largas colas de vehículos en las expendedoras de combustibles. El escenario de colas que se extendían por dos y hasta tres cuadras no se vio ayer. Sólo se observan en la Capital y en Yerba Buena filas de autos en algunas expendedoras que no exceden los 50 metros. En el interior, sobre todo en el sur de la provincia, el auge de la zafra cañera provoca que haya una demanda extra de diesel y así se formen algunas colas.

Según los estacioneros, el desabastecimiento de combustibles es un problema que va a perdurar en el tiempo, hasta que no se concreten medidas estructurales en el sector. En particular, se exige que el Gobierno nacional establezca incentivos para favorecer la inversión que se necesita para que se incremente la oferta. Si la demanda no acompaña la oferta el problema va a persistir, declaró un empresario. Aclararon, sin embargo, que la de la últimas semanas fue una demanda desproporcionada, alimentada por el temor de los automovilistas de no poder llenar los tanques de sus vehículos. Ahora, se espera que la calma se mantenga.

El titular de la Cámara de Comerciantes de Derivados del Petróleo, Gas y Afines (Capega), Gustavo Sanz, insistió en que los problemas estructurales continúan, ya que "estamos recibiendo la misma cantidad de combustible que el año pasado, a pesar del aumento del consumo". El empresario agregó que el faltante de gasoil se nota más en las zonas productivas.