WASHINGTON.- El presidente estadounidense, Barack Obama, sigue oponiéndose a una extensión de corto plazo del límite de endeudamiento del país, que considera que podría llevar a una rebaja de la nota crediticia soberana, se afirmó ayer desde la Casa Blanca.
"El Congreso debería abstenerse de entrar en juegos políticos irresponsables para nuestra economía. Por el contrario, debería ser responsable con su trabajo, evitar una moratoria y recortar el déficit", estimó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en un comunicado emitido tras la reunión entre Obama y los líderes del Congreso.
Uno de los integrantes demócratas expresó que la meta es "trabajar juntos durante todo el fin de semana para tratar de elaborar un proyecto de ley de reducción del déficit que despeje el camino para un aumento del límite de la deuda". La idea es que se defina, a más tardar, hasta mañana.
El líder republicano del Senado Mitch McConnell, afirmó por su parte que tras la reunión, los líderes del Congreso estaban trabajando en una nueva legislación que evite las repercusiones económicas globales y la Triple A de Estados Unidos de calificación crediticia. La reunión convocada de urgencia en la Casa Blanca con los líderes de los principales partidos, tuvo como objetivo debatir la crisis de la deuda del país. Los partidos tienen que llegar a un acuerdo sobre la deuda del país antes del 2 de agosto, si quieren evitar que Washington declare el default (cesación de pagos). (Reuters-Télam)