Desde hace casi 10 años, el médico tucumano Miguel Ardiles reside en Mandal, una localidad balnearia al sur de Noruega, a 450 kilómetros de Oslo. Ayer, LA GACETA lo contactó para conocer cómo reaccionó la sociedad ante los atentados.
"La reacción de la gente es de shock. Todo Noruega está conmocionada, es algo totalmente increíble. Primero lo de la bomba en los edificios gubernamentales, que instaló el caos; toda la tranquilidad de la zona se transformó en un campo de guerra en unos segundos, la onda expansiva destrozó cientos de ventanas de todos los edificios cercanos, las columnas de humo y las imágenes por televisión mostraban la gente en shock, corridas y pánico por todos lados. Luego llegó la tragedia en la isla donde el Partido Laborista suele tener campamentos para jóvenes; había alrededor de 700 personas, fue este individuo y los masacró.", relató por Internet, en respuesta a las preguntas que se le enviaron desde la redacción del diario.
- ¿Qué consejos e instrucciones han dado las autoridades?
- Que la gente abandone el centro y que se quede en sus casas. Noruega es un país pacífico, y no está acostumbrado a este tipo de violencia. Nadie se lo imaginó. Noruega está en el tratado militar de la OTAN y, por ende, tiene el compromiso de prestar colaboración en los países en conflicto. Por ello, participa especialmente en mantener el orden y en brindar ayuda humanitaria en distintos frentes.
- ¿Qué cambia para los noruegos y para el mundo a partir de ahora?
- Naturalmente esto influye en el alma de los noruegos, pero acá se tiene una tradición muy fuerte de paz y orden, de diálogo y de respeto por la humanidad, de la fuerte conducta de solidaridad que el país siempre ha mostrado hacia el mundo. No creo que esos valores varíen; al contrario, se insta a que todos nos unamos, a que mostremos el dolor por los que sufrieron tanta pérdida.
- ¿Cómo están viviendo esta situación su familia y sus vecinos?
- Vivimos lejos de Oslo, en una ciudad de playas, típica de verano. Pero en un país que tiene 4,6 millones de habitantes, este acto de violencia conmovió a todos.