Esta trampa de las deudas soberanas y sus consecuencias, ¿será manejable o no?; ¿golpeará más a Europa o a EEUU?; ¿cómo impactará a los demás los mecanismos usados para las deudas privadas -salvatajes y rescates-?; ¿servirán también para las deudas públicas?; ¿alcanzará con las decisiones políticas de los organismos multilaterales o los mercados que no son perfectos -pero sí justos- repartirán el ajuste?. Todos parecen demasiados interrogantes en la segunda mitad del año.

Es evidente que las bajas tasas de interés prolongaron a las burbujas financieras y en los déficits fiscales y su endeudamiento se han aplicado dos sistemas para tratar con los acreedores: negociar con todos en una oferta convenida en mayor plazo y menos tasas de interés -como dispuso el Banco Central Europeo con Grecia, Irlanda y Portugal- o una oferta unilateral del país deudor para ser aceptada o rechazada por los acreedores como hizo la Argentina. En el pasado los default de deuda soberana terminaron en ocupación extranjera, gestión de las aduanas por naciones acreedoras, toma de control político y financiero de naciones endeudadas, intervenciones por crisis y otras formas de control financiero para cobrar o tratar de recuperar parte de lo prestado. Los incumplimientos tienen un largo historial, fueron contagiosos, pusieron incertidumbre e introdujeron el caos, hubo perdedores y ganadores, hasta que se socializaron las pérdidas y se pudo salir de las crisis. Los mercados lograron distenderse hasta la rueda de ayer, pero los problemas estructurales aun no están solucionados y los commodities siguen firmes: el petróleo alcanzó U$S 99,71 el barril y el azúcar crudo U$S 691 por tonelada.

En la Argentina, el superávit fiscal cayó en junio un 66% en el interanual; el superávit comercial se redujo en un 22%; el uso de reservas superó los límites del Banco Central; la salida de dólares es récord, pero las cosechas son buenas y hay un poco más de viento a favor porque el vecino Brasil subió las tasas y aprecia al real. Esto beneficia a la competitividad local.