Hasta el mediodía de ayer, las autoridades de EDET festejaban el hecho de que este año sólo un siniestro se había producido en líneas de alta tensión en Tucumán a causa de la quema de caña. Pocas horas después, a las 16, la línea de extra alta tensión que une Recreo (Catamarca) con la central termoeléctrica de El Bracho resultó afectada por el fuego de un cañaveral, y dejó durante 20 minutos sin energía eléctrica a 85.000 tucumanos, sobre un total de 400.000 que reciben el servicio que brinda EDET. Así lo confirmó a LA GACETA el jefe de Relaciones Institucionales de la distribuidora, Carlos Roldán.
El ejecutivo recordó que el pasado lunes 11, entre las 21.30 y las 22, se produjo la caída de la misma línea que resultó afectada ayer, también por efecto de la quema de caña. "Es una línea de Transener, que justo el día que la Argentina jugaba con Costa Rica se cayó por culpa de una quema muy importante, y dejó sin servicio eléctrico a distintas zonas de la provincia y afectó también a otras provincias del norte", reveló Roldán.
Según el vocero de EDET, la quema de caña que dañó la línea de extra alta tensión Recreo-El Bracho se produjo a sólo 10 kilómetros al sur de la central termoeléctrica, y provocó cortes en el suministro de electricidad a hogares de los barrios Norte y Sur de la Capital provincial, de Banda del Río Salí, de Alderetes, de Tafí Viejo, de Acheral y de Concepción. "Durante 20 minutos, una buena parte de la región quedó afuera del sistema interconectado nacional. Se tuvo que apelar a líneas alternativas para paliar la situación, hasta que se normalizó el servicio", indicó.
El hecho ocurrió pese a que en las últimas semanas se sucedieron reuniones entre referentes del sector azucarero y funcionarios del Gobierno tucumano con el objeto de trabajar en conjunto para evitar que la quema de caña se propague en la provincia. Se espera que los incendios en los cañaverales cobren especial fuerza a partir de agosto, cuando esté bien seco el follaje de las cañas que resultó dañado por las heladas de este año.
La Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) lanzó una campaña para concientizar a la población sobre los efectos negativos de propiciar la quema de caña.

Tareas coordinadas
Roldán expresó su confianza en que la tarea coordinada de la Policía con las autoridades de Medio Ambiente y los azucareros favorezca la disminución de la práctica de la quema de caña.
Por su parte, el presidente de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT), Sergio Fara, le pidió al ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Gassenbauer, que cite a una "reunión integradora" a autoridades gubernamentales (del área de Medio Ambiente y de la Policía), y a industriales y cañeros para discutir sobre formas de prevención de la quema de caña. Según Fara, esta práctica "va en desmedro de la producción y atenta contra la salud y el medio ambiente".
El titular de UCIT comentó el caso de una quema ocurrida en cañaverales en la zona de la Cooperativa Ibatín, en Monteros y Simoca, que produjo la destrucción de entre 15 millones y 20 millones de kilos de caña de azúcar. "Según denuncias verbales, el hecho fue promovido por personas totalmente ajenas a la actividad", indicó Fara.
Por su parte, el jefe de la Sección Caña de Azúcar de la Eeaoc, Jorge Scandaliaris, reiteró la importancia de evitar la quema de caña para no acentuar los daños que las bajas temperaturas ocasionaron al cultivo. "Además del cuidado del medio ambiente, el propósito es que no se pierda más azúcar que con la helada. El hombre puede hacer mucho para evitar que las pérdidas sean mayores", subrayó Scandaliaris.