Sensualidad y virtuosismo al ritmo del dos por cuatro. Cuatro parejas, todas las variantes y el calor que el tango puede transmitirle a la noche más fría le confirieron a la presentación del espectáculo "Pasión Tango" el contexto ideal en Tucumán.

Hernán Piquín y Cecilia Figaredo, como pareja central de la puesta, brindaron una demostración de elasticidad, potencia física y estilo. Bailaron juntos tangos como "Oblivión" y "Uno". Sus coreografías fusionaron la danza contemporánea, lo acrobático y la fuerza de la música.

El Teatro San Martín se vio desbordado por el público. Nadie quiso perderse la oportunidad de asistir a un espectáculo que, de antemano, se valoraba por la calidad de los intérpretes y por el reconocimiento del trabajo de la coreógrafa Laura Roatta.

En la puesta, que plantea un recorrido por las diferentes vertientes de la danza en la música ciudadana rioplatense, figuran también el tango escenario y la combinación de estilo y elegancia del tango milonguero. Cada uno de estos diferentes estilos se interpretaron cargados del despliegue de calidad artística y expresividad que aportan figuras de la talla de Piquín y Figaredo.

La compañía Fusión Tango interpretó 18 cuadros-temas, tres de ellos con todos los bailarines en el escenario. Las parejas fueron rotando, con vestuarios característicos de cada época o estilo. El aporte de la creatividad -generalmente sobria- de los vestuaristas fue muy destacable.

La poesía canyengue se reflejó ante cada espectador con una innovadora puesta musical y estilística, en una sucesión de cuadros sin relación aparente entre sí. Las parejas, tríos o el grupo completo se prodigaron mostrando los distintos tipos de baile al compás del tango.

Tras la encendida ovación que los tucumanos le brindaron al grupo tras casi una hora y media de espectáculo los bailarines cenaron y se fueron a dormir. Ayer, muy temprano, partieron hacia Salta, donde anoche continuó la gira nacional.