BUENOS AIRES.- El Gobierno desplazó a la Fundación Madres de Plaza de Mayo del manejo de fondos para la construcción de viviendas en el programa "Sueños Compartidos", que pasará a ser administrado ahora por las provincias.
Lo confirmó el subsecretario de Obras Públicas de Nación, Abel Fatala, y antes lo había anunciado el jefe de Gabinete de Misiones, Ricardo Escobar. La titular de Madres, Hebe de Bonafini, decidió guardar silencio.
"Sólo se puso en marcha un cambio de modalidad, que tiene que ver con las responsabilidades. Pero, en lo concreto, siempre se pagó y se seguirá pagando contra certificado de obra terminada, sea una obra adjudicada a Madres o a través de cualquier otro mecanismo", sostuvo Fatala.
Poco antes, el jefe de Gabinete de Misiones había precisado que "la decisión nacional" era que la Fundación de Madres "ya no administre este programa Sueños Compartidos en las provincias, pero sí lo seguirán haciendo en el ámbito de la Capital Federal, donde se están construyendo alrededor de 3.000 viviendas".
Escobar indicó que la Presidenta de la Nación, a través del Ministerio de Planificación Federal, tomó la determinación de pasar el programa Sueños Compartidos, que dependía de la Subsecretaría de Obras Públicas, a la Subsecretaría de Vivienda de la Nación y de allí a las provincias, por lo que los gobernadores deberán adecuarse a la resolución.
El Programa Sueños Compartidos fue puesto en marcha en cinco provincias, Chaco, Misiones, Buenos Aires, Río Negro y Salta, además de la Ciudad de Buenos Aires que es la única con un gobierno, el del PRO, de mala relación con la Casa Rosada.
En el caso de Misiones, las obras pasarían a depender del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA), que ya comenzó con el trabajo, garantizó el pago de salarios y aguinaldo a los obreros y ahora contratará empresas privadas para la continuidad de las obras, indicó el funcionario del gobierno de Maurice Closs.
De hecho, la polémica de los últimos días se produjo a raíz de la falta de pago de salarios atrasados a obreros contratados en el programa "Sueños Compartidos" y también el no haber hecho los aportes previsionales correspondientes, por lo que hubo varias protestas en el país.
El programa de viviendas de la Fundación Madres de Plaza de Mayo fue afectado a raíz de las denuncias contra el ex apoderado de la entidad Sergio Schoklender, como presunto jefe de una asociación ilícita por el desvío de fondos destinados a la construcción de viviendas para uso personal. (NA)