BUENOS AIRES.- El ministro de Planificación, Julio De Vido, aseguró ayer que un peritaje judicial, ordenado por el juez Norberto Oyarbide, determinó que no existieron sobreprecios en las obras de ampliación de gasoductos realizadas en los años 2004 y 2005.
De Vido brindó una conferencia de prensa para referirse a esa denuncia, conocida como "el caso Skanska", que involucraba a funcionarios del Gobierno nacional. El ministro de Planificación sostuvo que "el caso Skanska se trata de maniobras ilícitas de evasión impositiva entre privados", por lo que deslindó responsabilidades respecto de funcionarios públicos.
Luego destacó el resultado de la pericia, que había sido adelantado el sábado por la agencia NA, y que considera correctos los ajustes al presupuesto para la construcción de gasoductos en el país. De todos modos, el rumbo de la investigación todavía debe ser definido por Oyarbide.
El trabajo había sido pedido por el juez a fin de determinar si fueron o no razonables los precios de mercado que pagó el Estado por la ampliación de gasoductos, a raíz de que eran superiores a los que trazó originariamente Transportadora de Gas del Norte (TGN) y Transportadora de Gas del Sur (TGS).
Se sospechaba que esas diferencias habían sido usadas para pagar sobornos a funcionarios por parte de la multinacional sueca Skanska. Unos 20 peritos ingenieros y contables que intervinieron, entre ellos de la Corte Suprema de Justicia, atribuyeron la diferencia de precio a varios factores, entre ellos la inflación, y un error de cálculo sobre el precio real de las obras realizadas en 2004 y 2005.
En otro tramo, De Vido cuestionó a la prensa por el trato que le dio al caso: "en los últimos cinco años nos ha escarniado ante la sociedad y nuestras familias, también a (el ex titular del Enargas, Fulvio) Madaro y al actual secretario de Energía, Daniel Cameron". Explicó que "la pericia demostró que los presupuestos de TGN estaban mal hechos; no guardaron un correlato con los valores de mercado, como tampoco con los alcances del proyecto". Y remarcó que la multinacional "Skanska no realizó ninguna obra como contratista del Estado durante los ocho años de la administración kirchnerista". "Este peritaje determinó que no hubo sobreprecios en obras de más de 800 km de gasoductos y cuatro plantas compresoras", completó De Vido. (DyN-NA)