Todos están de acuerdo con mudarse, pero aún discrepan sobre qué hacer con el viejo recinto legislativo, una vez que se inaugure el nuevo edificio de la Cámara.
El presidente del bloque Tucumán Crece, Roque Álvarez, aclaró ayer a LA GACETA que su intención es que el recinto de Rivadavia 25 sea conservado como un museo, y que el resto del inmueble pase a manos -si así se resuelve- de la Escuela Sarmiento. Esto, una vez que se inaugure la moderna sede del Poder Legislativo, en avenida Sarmiento y Muñecas.
Sin embargo, entre los miembros de la misma bancada oficialista hay diferentes opiniones. Los legisladores Fernando Juri Debo y Carolina Vargas Aignasse son partidarios de ceder el local al establecimiento dependiente de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). Y, en ese sentido, ya el año pasado presentaron sendos proyectos de ley con ese propósito. "Los dos únicos proyectos presentados en la Cámara acerca del inmueble de Rivadavia 25 son de nuestra autoría, y en ellos expresamos la voluntad de transferir el inmueble a la UNT para el funcionamiento de la Escuela Sarmiento", precisó Vargas Aignasse, quien además agregó que las iniciativas están próximas a recibir el dictamen en la comisión de Legislación General.
Juri Debo recordó los orígenes del dominio del edificio. "La UNT se nacionaliza en 1921, pero el convenio respectivo se aprobó el 26 de junio de 1935, por la ley provincial 1.566. Este convenio, en su artículo quinto, autorizaba al Ejecutivo provincial a transferir a la Nación con igual destino, cuando lo considere conveniente, la fracción del inmueble de calle Rivadavia 25, actualmente ocupada por la Legislatura", resumió.
"Este es el momento de cumplir con esa transferencia, tal como fue planteada hace 76 años", dijeron.