QUITO.- Ecuador declaró ayer en estado de emergencia a su territorio y prohibió la venta de alcohol durante tres días, tras una intoxicación masiva por consumo de licor adulterado que ha dejado, hasta el momento, 23 muertos y casi un centenar de afectados. La crisis surgió la semana pasada en Los Ríos, una provincia costera, cuando decenas de personas llegaron en masa a un hospital de la zona con síntomas de intoxicación. 
Las autoridades sanitarias decidieron declarar "estado de excepción", una medida legal que permite al Gobierno disponer de recursos económicos para enfrentar la crisis y movilizar a la fuerza pública y a militares para incautar el licor, pero sin limitar los derechos de los ciudadanos. Hasta el momento, se secuestraron más de 3.500 litros.
Las personas que bebieron un aguardiente mezclado con alcohol industrial sufrieron dolor de cabeza, vómito y pérdida de la visión. El consumo de alcohol en Ecuador es muy alto, sobre todo en las zonas rurales por parte de la población indígena y campesina. (Reuters)