SANTA FE.- Ni siquiera habían pasado 24 horas y la diferencia era notoria. Al día siguiente de la eliminación de la Selección del certamen, el clima cambió totalmente en esta tierra. Los colores "albicelestes", que en los días previos al choque con Uruguay habían invadido las calles de la ciudad, se esfumaron como agua entre los dedos. La gente está desilusionada y eso quedó evidenciado claramente.
"Ya voy haciendo como 20 viajes por distintos lugares de la ciudad y no se ve a nadie con la camiseta de la Selección. Durante la semana, por donde ibas veías los colores celeste y blanco. Chicos, grandes, mujeres y niños, todos llevaban puesta alguna indumentaria de Argentina", contó el remisero Juan Carlos Matteola. "En las estaciones de servicio, los empleados atendían con camiseta del equipo, pero después de la derrota volvieron a su uniforme habitual", agregó.
LA GACETA comprobó todo lo que reveló el remisero. Por las calles fue casi imposible encontrar a alguien con camisetas y en el shopping ubicado en el puerto, un lugar que estaba colmado de gente, nadie lucía los colores "albicelestes".
"Lo de Batista es una vergüenza. Sale a decir que quedar eliminados en cuartos de final y de local no es un fracaso. Me pregunto ¿qué es fracaso para él? Creo que apenas terminó el partido debería haber renunciado. El principal responsable de todo esto es Julio Grondona, por no llevar un entrenador que tenga trayectoria", se quejó Ignacio Conzoli, que llegó desde Avellaneda (Buenos Aires) para presenciar el cotejo y aprovechó el día de ayer para pasear por esta hermosa ciudad. "Tengo una bronca tremenda. Me quedé en mi casa a ver el partido por televisión y no entiendo cómo Batista no aprovechó que jugamos gran parte con un futbolista de más. Lo perdió el técnico al partido", manifestó Sergio Dugán, hincha del "tatengue".
Juan Pablo Bértoli abandonó el estadio del "sabalero" con lágrimas en los ojos. "¡Otro fracaso más! Batista no tiene idea de fútbol. Lo tendría que haber puesto desde el arranque del segundo tiempo a (Javier) Pastore, pero no lo tendría que haber sacado a (Ángel) Di María. El cambio era por Zanetti. Le regalamos el partido a Uruguay", expresó el cordobés, que pagó $ 1.500 para poder acceder a una platea.
Pero la desilusión no era sólo de la gente. Los jugadores también se mostraron golpeados por la caída. Javier Mascherano fue uno de los que salió a poner la cara. "Es obvio que el dolor es cada vez más grande. El hecho de no poder conseguir nada con la Selección es muy triste. No hay muchas palabras para describir todo esto. En lo personal el dolor es inmenso, pero esta es la realidad", reconoció el capitán.
Y luego le buscó una explicación a la derrota desde los 12 pasos. "Nunca nos toca una para nosotros. Desde que estoy con la Selección no me tocó ganar nunca por penales. Tampoco quiero poner excusas, porque tampoco sirven las excusas en estos momentos. Es lo que uno piensa y lo dice con todo el dolor del alma. Habrá gente que me creerá y otra que no, pero es lo que yo pienso", agregó Mascherano.
Gonzalo Higuían es otro de los que expresó sus sentimientos por la eliminación. "Estamos todos muy tristes. Nos vamos muy desilusionados. Lo importante es que dejamos la vida. Gracias a la gente por todo el apoyo", concluyó "Pipita".
"Ya voy haciendo como 20 viajes por distintos lugares de la ciudad y no se ve a nadie con la camiseta de la Selección. Durante la semana, por donde ibas veías los colores celeste y blanco. Chicos, grandes, mujeres y niños, todos llevaban puesta alguna indumentaria de Argentina", contó el remisero Juan Carlos Matteola. "En las estaciones de servicio, los empleados atendían con camiseta del equipo, pero después de la derrota volvieron a su uniforme habitual", agregó.
LA GACETA comprobó todo lo que reveló el remisero. Por las calles fue casi imposible encontrar a alguien con camisetas y en el shopping ubicado en el puerto, un lugar que estaba colmado de gente, nadie lucía los colores "albicelestes".
"Lo de Batista es una vergüenza. Sale a decir que quedar eliminados en cuartos de final y de local no es un fracaso. Me pregunto ¿qué es fracaso para él? Creo que apenas terminó el partido debería haber renunciado. El principal responsable de todo esto es Julio Grondona, por no llevar un entrenador que tenga trayectoria", se quejó Ignacio Conzoli, que llegó desde Avellaneda (Buenos Aires) para presenciar el cotejo y aprovechó el día de ayer para pasear por esta hermosa ciudad. "Tengo una bronca tremenda. Me quedé en mi casa a ver el partido por televisión y no entiendo cómo Batista no aprovechó que jugamos gran parte con un futbolista de más. Lo perdió el técnico al partido", manifestó Sergio Dugán, hincha del "tatengue".
Juan Pablo Bértoli abandonó el estadio del "sabalero" con lágrimas en los ojos. "¡Otro fracaso más! Batista no tiene idea de fútbol. Lo tendría que haber puesto desde el arranque del segundo tiempo a (Javier) Pastore, pero no lo tendría que haber sacado a (Ángel) Di María. El cambio era por Zanetti. Le regalamos el partido a Uruguay", expresó el cordobés, que pagó $ 1.500 para poder acceder a una platea.
Pero la desilusión no era sólo de la gente. Los jugadores también se mostraron golpeados por la caída. Javier Mascherano fue uno de los que salió a poner la cara. "Es obvio que el dolor es cada vez más grande. El hecho de no poder conseguir nada con la Selección es muy triste. No hay muchas palabras para describir todo esto. En lo personal el dolor es inmenso, pero esta es la realidad", reconoció el capitán.
Y luego le buscó una explicación a la derrota desde los 12 pasos. "Nunca nos toca una para nosotros. Desde que estoy con la Selección no me tocó ganar nunca por penales. Tampoco quiero poner excusas, porque tampoco sirven las excusas en estos momentos. Es lo que uno piensa y lo dice con todo el dolor del alma. Habrá gente que me creerá y otra que no, pero es lo que yo pienso", agregó Mascherano.
Gonzalo Higuían es otro de los que expresó sus sentimientos por la eliminación. "Estamos todos muy tristes. Nos vamos muy desilusionados. Lo importante es que dejamos la vida. Gracias a la gente por todo el apoyo", concluyó "Pipita".