¿Los resultados que arrojen las próximas elecciones, las provinciales y la porteña, tendrán efecto sobre las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que se realizarán el 14 de agosto?

Los kirchneristas están convenidos que no, todo lo contrario de lo que opinan los opositores, quienes aseguran que si el oficialismo es derrotado el domingo en Santa Fe, el domingo 31 en el balotaje porteño y el 7 de agosto en Córdoba, comenzará un proceso de deterioro del Gobierno nacional en su credibilidad y apoyo popular.

Tras estas tres elecciones complicadas para Balcarce 50, el kirchnerismo buscará amortiguar el probable impacto negativo de esos resultados para afrontar el domingo 14 de agosto las PASO, una instancia de suma importancia que reflejará los pisos de votos del oficialismo nacional y de los demás espacios políticos de cara a las nacionales del 23 de octubre.

Mientras tanto, desde la Casa Rosada comisionan a sus principales ministros para que viajen a hacer campaña en apoyo de sus candidatos en los distritos donde habrá elecciones. El gesto es imitado por los opositores, conscientes que tienen grandes chances de desbancar al kirchnerismo y presentarse ante la sociedad argentina con un mejor perfil.

¿Esos resultados incidirán en el voto de la gente el 14 de agosto cuando los partidos eligen sus candidatos, en el caso de que más de una lista interna compita por los mismos cargos electorales?

Los oficialistas le quitan trascendencia a esos resultados. Sin embargo, desde la oposición y algunos consultores privados creen que esos resultados pueden, de alguna manera, condicionar el sentido que pueden tener los votos definitivos en octubre.

Mientras tanto, con el paso de los días aumenta la tensión política y el clima confrontativo entre los kirchneristas y la oposición.

Un oficialismo "preocupado" mira con recelo las tres paradas electorales que se aproximan en el horizonte. (Especial)