El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, su esposa, Michelle Obama, y sus hijas Sasha y Malia observaron la final del Mundial de Fútbol Femenino, entre los seleccionados de EEUU y de Japón, en la oficina de Salón de los Tratados en la residencia de la Casa Blanca. El, concentrado, y ellas, descalzas, alentaron en silencio y terminaron sufriendo con los penales, tras el alargue. Las japonesas se impusieron 3 a 1. (Reuters)