Las paredes del alma volvieron a derrumbarse. Otro golpe, cinco penales acertados de la contra y una despedida anticipada posible e imposible al mismo tiempo. Argentina cayó desde los 12 pasos con Uruguay y ahora verá semis y la final desde la TV. Ya no habrá concentraciones ni juntadas por el momento para el plantel nacional.
Será tiempo de descanso para unos, de análisis para otros. Y las aves de rapiña irán en busca de la carroña dejada después de esta caída dolorosísima. Sobre todo para Lionel Messi, el hombre de Argentina, el conductor de un equipo bien distinto de tres cuartos de cancha hacia adelante y atrás.
Uruguay volvió a sacar pecho ejemplificador de su raza. Fue pura garra y corazón cuando tuvo que bancarse la roja de Pérez antes del final del primer tiempo. Los "charrúas" fueron un canto a la fe tras haber empezado arriba por el cabezazo de Cáceres, la tapa de Romero y el empujón de Pérez; después no cayeron en desgracia a pesar del 1 a 1 de Higuaín. Gran asistencia de "Lio", mejor giro y definición del nueve.
El hombre de más nunca se notó. Es más, Argentina vivió condicionada por las solitarias escaladas de Forlán y Suárez y por cada uno de los millones de centros al área que envió "Cachabacha". La dupla de centrales hizo agua y su única defensa para cerrarle el paso a los lanzadores eran las infracciones, que salieron por docena, siempre cerca del arco de Romero. De hecho, Lugano se hizo un festín en el aire. Si no anotó, fue porque el travesaño y su mala puntería lo castigaron. A diferencia del plan de los visitantes, la Selección optó por ir recorriendo metros al ras del piso. Messi siempre estuvo cerca, Higuaín también y ni hablar de Muslera. Qué noche la suya. Se atajó todo, no sólo en los 90? sino también en los 30? del alargue y en los penales. ¿Su premio? Amargar a un país entero y cavarle la fosa al "Hijo del Pueblo". Tevez fue a patear el tercer penal y Fernando lo adivinó.
En fin, triunfazo uruguayo, debacle nacional. Ayer, el pueblo criollos sintió en carne propia lo que Brasil en el Mundial del 50.