CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Benedicto XVI se quejó de la forma en que es tratada la Iglesia católica fiel al Vaticano en China, tras la ordenación ilegal por parte de sus autoridades (sin mandato pontificio) del obispo Joseph Huang Bingzhang, que fue excomulgado.

"El Santo Padre lamenta una vez más la manera en que es tratada la Iglesia, y espera que esas dificultades puedan ser superadas los más rápido posible", indica un comunicado oficial del Vaticano. En el mismo documento, se explica que el sacerdote nombrado ilegítimamente obispo "fue sancionado en virtud del artículo 1.382 del Código Canónico".

La Santa Sede ya declaró "ilegítima" la ordenación episcopal de otro sacerdote chino, Paul Lei Shiyin, por haber sido conferida sin autorización papal.

El Vaticano y China no tienen relaciones desde 1951; seis años después, el país asiático organizó su propia Iglesia Católica. Entre ambas estructuras religiosas, existen unos 5,7 millones de católicos chinos. (AFP)