"Carlitos Alvarez. En este momento no estoy. Si me conviene te llamo; si no, no". Así responde escuetamente el contestador del teléfono, y a una hora después, el periodista de LA GACETA recibe la llamada. "Y, parece que te convino", le señala, mientras del otro lado del teléfono el Negro Alvarez ríe y rápidamente entabla la conversación. "?Los Mostros? parte de un guión, de una estructura que está armada, pero también nos salimos un poco cuando trabajamos con el público", cuenta Alvarez. Y al momento de hablar de las chicas que animan el show dice con seguridad: "están buenas, están buenas para vos, y para mí". Es que la puesta incluye humor, pero también un grupo de jóvenes y exuberantes bailarinas.

El Negro Álvarez y Cacho Buenaventura son los símbolos mayores del humor cordobés y en este nuevo espectáculo acuden a sus capacidades de observación sobre lo cotidiano y de invención de un lenguaje entre campechano y marginal. Así dan cuenta, principalmente, del efecto del paso del tiempo sobre sus propias vidas. Cacho lo hace desde un discurso motivador y afectivo; el Negro, desde un personaje sumamente cómico que no puede controlar su agresividad. Monólogos y contrapuntos, junto con números musicales, integran el show.

Estaban distanciados con Buenaventura, pero el Negro aclara: "sí, nos separamos, pero sólo laboralmente. Nos juntamos una vez, nos fue muy bien, pero como no somos un dúo después cada uno hizo lo suyo. Ahora nos reunimos de nuevo. Estaremos un tiempito así y después, de vuelta, cada uno por su lado". Durante la conversación con LA GACETA, Álvarez dice que no tiene Facebook ni cuenta de twitter, pero sí utiliza el correo electrónico: "me corrijo, hay un Facebook mío, pero que no lo abrí yo, de vez en cuando entro y espío un poco, pero nada más".

-¿Qué es lo que caracteriza tu humor?

- La chispa y la "salida" espontánea. Es que uno está atento a lo que sucede alrededor, y más en Tucumán, que son iguales o más rápidos que los cordobeses... Quiero decir rápidos para entender todo lo que se dice, y ágiles (risas). Lo mío son la narración, el chiste corto y la canción humorística. A la gente les gustan mucho esos cuentos narrados y adornados que hago. Tengo mucha imaginación y cuando agarro un personaje le pongo la ropa, el entorno, las situaciones, y ahí sale la historia

- ¿Hay algo de político?

- Hay viñetas, muy pocas, pero no humor político como hacen los porteños. Por ejemplo Enrique Pinti, que habla una hora de eso... Lo nuestro es como una pincelada, porque el humor político envejece pronto, y lo mejor es relajar al público.

- Sos de contar chistes en tu casa...

- No, cuando estoy en casa más bien cuento anécdotas. Entre los amigos siempre me piden, pero ahora cuento cuentos más que chistes, es decir, cuentos que tiene chistes.

- ¿Y si te pido uno?

- Bueno, uno malo, malo muy malo, porque es gratis. "Un camión con acoplado dio media vuelta en la Panamericana cargado con mermelada... Hay de... moras".

ACTÚA HOY

A las 21.30 en Teatro Alberdi, Jujuy 99, con Cacho Buenaventura y gran elenco.